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Archivo mensual: septiembre 2010

Incógnitas del 26S o la representación “desproporcionada” de las minorías

El meñique entintado es la prueba en Venezuela de que el ciudadano ejerció su derecho al voto

La jornada electoral del 26 de septiembre en Venezuela, además de dejar un sabor a triunfo en los factores de oposición al alcanzar un 52 por ciento de los votos emitidos, lo que indicaría que ese 52 por ciento estaría en contra del proceso socialista y revolucionario que pretende instaurar el oficialismo, deja unas cuantas interrogantes nada fáciles de responder.

 La primera pregunta que surge es ¿cómo se le puede explicar, al país en primer término, y luego al mundo, el hecho de que si los votos opositores llegaron al 52 por ciento, los escaños alcanzados en la Asamblea Nacional no llegan al 40 por ciento?

 La pregunta es tan peliaguda que cuando Andreína Flores de Radio Francia se la formuló al presidente en la rueda de prensa con medios internacionales al día siguiente de los comicios, éste, según sus propias palabras, se ¨descolocó¨. Tanto se descolocó que en lugar de darle una explicación racional y técnica a la pregunta lo que hizo fue arremeter contra la periodista para, finalmente, no dejar en claro por qué se produce el fenómeno matemático.

En Venezuela estamos acostumbrados a ver cómo desde el gobierno se convierten en matemáticos expertos a la hora de manipular cifras para hacer parecer como muy serias, estadísticas que en nada se aproximan a la realidad. La mejor muestra son las mediciones que se hacen del desempleo en las que lo único que falta es que metan como ocupados hasta a los malabaristas de los semáforos con tal de bajar las cifras.

Zapatazos

Pero la respuesta a la desproporción de los resultados obtenidos con los escaños asignados no se les ha hecho nada fácil. Por más que echen mano a lápiz y papel y asuman actitud de catedráticos de Harvard, los números no terminan de convencer. Y la sensación que queda es que en nuestro país, en lugar de haber en la Asamblea venidera una representación proporcional de las minorías, como lo establece la Constitución, lo que existirá será una representación “desproporcionada” de la minoría oficial. O una asombrosa desproporción en la obtención de curules por parte de la mayoría opositora del país.

Con la Ley Orgánica de Procesos Electorales de reciente formulación y aprobación a conveniencia de lo que el gobierno se veía venir, en lugar de propiciar la igualdad en el valor del voto de todos los venezolanos, lo que se

La abstención en los comicios del 26S fue mucho menor que la esperada para unas elecciones paralmentarias

hizo fue legitimar la desigualdad al darle más valor al voto de unos, sobre el de otros. Así, mientras en las zonas rurales con 30 mil votos se elige a un diputado, en las urbanas se necesitan 100 mil para alcanzar un curul. En el artículo de Carmen Beatriz Fernández “¿Qué pasó el 26S?” se aprecia esta desigualdad en el valor del voto de los venezolanos. Es por esto que en nuestro país el 50 por ciento no es igual a la mitad como en el resto del mundo, aquí un poco más de la mitad se ha convertido en el 40 por ciento. ¿Que parece un trabalenguas? Así son las cosas en esta cantinflérica revolución. La igualdad de todos los venezolanos que se plantea en la Carta Magna, en el caso de los votos, pareciera que hace que unos sean más iguales que otros. Esta Ley también hizo una redistribución de los circuitos electorales que desde un principio fue denunciada como ventajista para el oficialismo y, aparentemente, los 98 escaños del oficialismo parecieran confirmar la denuncia.

 Entonces, nos asalta otra de las preguntas que nos deja el 26S ¿Cómo habría sido la correlación de fuerzas en la nueva Asamblea Nacional a partir de los actuales resultados numéricos de la contienda pero con la Ley Electoral anterior, o sea sin la redistribución de los circuitos electorales hecha al estilo Elbridge Gerry en la nueva LOPE?  Ojalá y algún especialista se dedique a hacer esos cómputos para poder ver en qué magnitud benefició la reingeniería electoral al régimen revolucionario.

La otra pregunta que nos ha dejado literalmente agotados a los venezolanos, es ¿por qué si tenemos años oyendo de las ventajas y virtudes del sistema electoral automatizado más avanzado y confiable de la bolita del mundo, nos tuvieron hasta casi las tres de la madrugada para darnos unos resultados que ni siquiera fueron totales y definitivos? Pareciera que con un ábaco podrían haberlo hecho más rápido. ¿Para qué han servido todos los millones gastados (sí, gastados porque si hubieran sido invertidos serían más eficientes) en tecnología si el lunes 27 tuvimos todos que ir a trabajar con unas ojeras que nos llegaban a las rodillas y un profundo cansancio esperando unos resultados “parciales” casi hasta el amanecer. (Claro que el trasnocho y agotamiento esperando no nos quitaron el fresquito que nos proporcionó el escuchar cómo Venezuela adquiría un nuevo rostro político).

El retraso en dar los resultados evidenció que el CNE no estuvo a la altura de la alegría del venezolano al votar

Evidentemente, este Consejo Nacional Electoral no ha estado a la altura de una población que asistió a los centros electorales a sufragar. La angustiosa espera ha sido una falta de respeto tanto para los jóvenes como para los ancianos que acudieron al llamado a las urnas. Los ciudadanos sorprendimos al país con una abstención mucho menor de la esperada para unos comicios legislativos, no así el CNE, para nadie fue una sorpresa el retraso y la evidente ineptitud del organismo comicial.

La otra gran incógnita que nos queda luego del 26S es ¿cuál va a ser la actuación de la actual Asamblea Nacional roja rojita? ¿Se dedicarán a aprobar leyes -a todas luces ilegítimas luego de estos resultados- al mejor estilo Jalisco que cuando pierde arrebata, o se comportarán con el mínimo de decencia esperado y dejarán las leyes importantes para ser discutidas y aprobadas luego de que asuman sus puestos los nuevos legisladores, como sucedería en cualquier país del mundo?

Por último, muchos venezolanos nos preguntamos ¿el presidente, arbitrariamente va a pretender profundizar en su proyecto revolucionario socialista yendo en contra de esa mayoría de ciudadanos que con su voto a favor de los candidatos opositores le está diciendo que no quiere que el “proceso” continúe? y ¿cómo va a hacer Chávez para desvincular su figura de los resultados que le son adversos,  luego de haber pasado meses con la campaña en hombros, visitando estado por estado para tratar de conquistar el voto y diciendo que le dieran su apoyo en los comicios porque si la oposición llegaba a la Asamblea Nacional vendrían por él?

Franklin Brito no puede morir dos veces. No lo matemos también de olvido

Foto posteada por @eduardog en Twitter

Ya han pasado los días y aún no me recupero del impacto que significó para mí la noticia de la muerte de Franklin Brito, creo que nunca podré superar la sensación de impotencia que me produce el no haber tenido la capacidad para interceder por él y el sentimiento de vergüenza y frustración que me produce el que en mi país puedan llegar a ocurrir eventos que, hasta hace pocos años, nos parecían tan lejanos y ajenos.

Finalmente, pasó lo que desde hace tiempo temíamos que pasaría, aunque en el fondo del alma esperábamos que ocurriera una especie de milagro que, o bien hiciera que Franklin Brito desistiera de su huelga de hambre y buscara una vía alternativa para luchar por sus derechos, o que el gobierno de Venezuela tuviera un instante de lucidez, dignidad y respeto a los Derechos Humanos y escuchara el pedido de justicia que durante años venía haciendo el agricultor.

No sucedió el milagro y Franklin Brito sucumbió de inanición sin que al régimen se le moviera un solo ápice de fibra humana e intercediera para que un ciudadano venezolano no terminara su vida en su afán por recuperar lo que de manera injusta le había sido arrebatado.

Brito fue un hombre que no dejó que quebrantaran sus principios, al punto de dar la vida por lo que consideraba justo. Su muerte impune pesará en la conciencia de todos los venezolanos por muchos años, principalmente en la de los representantes del régimen pero también en la de todos los que contemplamos inermes su fallecimiento que no es más que la evidencia y declaración de la impunidad que vive Venezuela. El ya descansa en paz, no sé si los venezolanos podremos hacerlo cargando con semejante peso en la conciencia.

Para algunas personas, la muerte del agricultor por insistir en su protesta, no es más que una muerte más en un país catalogado como uno de los más

Las manifestaciones de apoyo a la causa de Franklin Brito se deben mantener (Foto: @Gbastidas)

violentos del mundo y en el que la muerte a manos del hampa se ha vuelto cotidiana y pareciera no asombrar a nadie. Otros, consideran que Franklin Brito entregó su vida únicamente por defender un puñado de tierras. Quienes así piensan no han comprendido que la batalla que dio el agricultor lo trascendió incluso a él y se convirtió en mucho más que una pelea para recuperar efectos materiales. Franklin Brito es emblema de un hombre que no permitió que un régimen despótico le hiciera bajar la cabeza y traicionar sus principios y, en este sentido, llegó a convertirse en un ícono en la batalla que se libra en Venezuela por el respeto a los Derechos Humanos y a la propiedad.

A los pocos minutos de conocerse la noticia del fallecimiento de Brito, no pude evitar preguntarme ¿Qué habría sucedido si cuando el agricultor se apostó a las puertas de la OEA en Caracas para ver si ésta institución intercedía por su causa, los líderes políticos de oposición hubieran atendido el llamado que desde las redes sociales como Twitter se les hacía para que hicieran una convocatoria a una concentración masiva frente al organismo internacional para apoyarlo y presionar para que el gobierno le diera una respuesta a su petición?
Lamentablemente, esa manifestación masiva no se dio y ya no vale la pena llorar sobre la leche derramada. Algunos políticos en esa oportunidad se acercaron individualmente, casi a hurtadillas, a la sede de la OEA a expresarle apoyo a Brito y a su esposa y nada más.

Ahora, aunque algunas personas le parece que esos políticos no deben tomar la muerte de Brito como bandera de lucha, yo considero que sí. Que ahora hagan lo que no hicieron cuando él vivía, que la causa de Brito sea tomada como causa nacional para tratar de recuperar el estado de derecho y que la esposa e hijos de Franklin Brito sean indemnizados por el Estado. Ya no se podrá hablar de hacerle justicia a Brito porque lo justo habría sido que su pedido fuera atendido oportunamente y evitar su muerte, pero se trata de hacerle justicia a Venezuela y remediar en algo la situación de intemperie en la que ha quedado su familia. Porque, si no se hace nada, si todo termina aquí, sin reaccionar, entonces, a Franklin Brito lo estaremos matando por segunda vez. Se puede decir que la hora en que declararon la muerte médica de Franklin Brito, es la hora que que la justicia en Venezuela dio su último respiro.

Ya nos enteramos con estupor como el régimen en lugar de reivindicar a la familia de Brito, pretende ejercer una acción ignominiosa y abominable como lo es pretender procesar y perseguir a los Brito por “inducir al suicidio al agricultor”. Si algo de dignidad y de solidaridad queda en el pueblo venezolano, esto no lo podemos permitir. Ya suficiente es cargar con la vergüenza de la muerte de Brito para además permitir que se atropelle a sus sobrevivientes. No podemos permitir que el régimen ahora pretenda lavarse las manos endosándole la responsabilidad de la muerte de Franklin a quienes lo apoyaron durante su batalla.

En Caracas y Anzoátegui han aparecido graffitis en las calles que inculpan a Chávez (foto: @Gbastidas)

El mismo Carlos Escarrá, diputado del régimen, reconoció que al trasladar a Franklin Brito al Hospital Militar contra su voluntad, se estaba aplicando el artículo 43 de la Constitución que reza “El estado debe proteger su vida”. A confesión de parte, relevo de pruebas. La responsabilidad de la vida de Brito estaba enteramente en el Estado, el cual falló en el cumplimiento de su deber.

Todos somos responsables de la muerte de Franklin Brito, el régimen venezolano de primero por no permitirle que se le hiciera justicia y luego quienes contemplamos impávidos cómo la ausencia de justicia y de derechos le arrebató la vida al agricultor y permitimos el atropello.

La muerte de Brito nos deja un demoledor mensaje: en Venezuela, no tienes derechos ni justicia aunque los defiendas con tu vida. Su deceso es la evidencia de la pobreza moral e indolencia de un país sin justicia. La causa de Brito no puede morir con él, no lo matemos ahora también de olvido.

Nota al 28 de septiembre de 2010
Recientemente en Nueva York, Geandy Pavon artista nacido en Cuba, realizó un performance titulado “Némesis” en el cual proyectó una imagen de Franklin Brito sobre la fachada del Consulado de Venezuela en esa ciudad de Estados Unidos. Aquí el video:

 

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