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El legado de mamá

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Diez de los 13 hermanos del clan Rojas Marquina

El 03  de enero, cuando venía de regreso a Maracaibo desde Mérida a donde fui a recibir el año nuevo junto a mi familia, mientras recorría las sinuosas carreteras del páramo andino que me continúan produciendo, simultáneamente, una gran fascinación por la hermosura del paisaje y un profundo vértigo similar al experimentado al subir una montaña rusa, en la cabeza me daba vueltas una y otra vez la pregunta sobre ¿qué mecanismos se activan en los miembros de mi familia que nos hace funcionar como un clan hermético y al mismo tiempo tan permeable que hace que cualquier persona al llegar a la casa se sienta como un miembro más de ese clan?

Hacía más de 10 años que no pasaba un año viejo con mis hermanos, sobrinos y resobrinos, son las desventajas de poseer un negocio que funciona prácticamente los 365 días del año. Y fue a la par de hermoso, gratificante, poder constatar, al no más llegar, que la tradición familiar permanece intacta y no me deja de maravillar como en nuestra familia, a pesar de que los padres fundadores del apellido Rojas Marquina, Carmen y Golfredo, hace ya más de 25 años que no se encuentran entre nosotros, todavía disfrutamos un montón reuniéndonos y celebrando juntos en cada oportunidad que podemos.

Al llegar el 30 a La Parroquia y encontrarme al gentío que conforma el grupo familiar terminando los preparativos para la cena de noche vieja, me sorprendía disertando sobre ¿qué hace que los Rojas sintamos placer reuniéndonos para preparar más de 400 hallacas, por qué nos produce alegría concentrarnos alrededor de 10 kg de papas y 6 de zanahorias para pelarlas y cortarlas entre conversa y anécdotas para preparar una de las 3 ensaladas, cada una de unos 18 kilos, que se servirán en la cena del 31, por qué tanta algarabía mientras se rellenan las gallinas y se condimenta el pernil que saldrán doraditos del horno para el deleite de todos?

Pinchos hechos en “cayapa”

La preparación de las comidas familiares funciona como una perfecta cadena socialista de producción (con el perdón por la utilización de estos términos tan puteados en nuestro país en estos días). Por ejemplo, en la preparación de las hallacas a los más jóvenes les corresponde lavar las hojas mientras otros preparan el guiso y la masa para, finalmente, reunirse las mujeres alrededor de un mesón y proceder, entre chistes, chismes y anécdotas, con el armado de las “multisápidas”. Primero se untan todas las hojas con la masa de Harina Pan, se apilan a un lado y, cuando ya todas las hojas cuentan con su porción de masa, se le pone el guiso y los adornos, se cierran y, otro grupo de la familia se dedica al amarre de las mismas.

Así se hace con prácticamente todos los platos. Se realizan en “cayapa” lo cual hace de la preparación una especie de ritual en el que participa la mayoría de los miembros, desde el más viejo hasta los de menor edad.

El barullo de esos días, los hermanos y sobrinos que gritaban, hablaban, reían, cantaban, me hicieron recordar lo que dijo Lolita Aniyar cuando la conocí y la invité a mi casa en La Parroquia a comer unas arepas andinas de harina de trigo. Al ver que salía gente hasta de debajo de los muebles, Lolita dijo:

-¡Esto es como estar viviendo, en directo, una vieja película italiana! Me parece que en cualquier momento atravesará la escena una mujer con un salchichón gigante al hombro o un hombre con un inmenso escaparate en brazos!

Gasolina para el espíritu

Los últimos días del año viejo y los primeros del nuevo junto a mi familia me hicieron comprender que más de 10 años sin disfrutar de estas celebraciones es demasiado tiempo, que la energía con la que se me carga el espíritu cuando comparto con “el montón” me es tan imprescindible como la gasolina para un vehículo.

Precisamente, de esa energía me comentaba Cristian –quien por primera vez compartió las fiestas de año nuevo con mi familia- en el camino de regreso:

-Cuando dieron las doce de la noche –dijo- y comenzó el alboroto y la alegría de los abrazos, sentí una energía tan bonita y particular, que me entraron ganas de llorar.

Y es que cada año es así. De hecho, más de uno no puede contenerse y deja correr sus lagrimones mientras, a moco tendido, va pasando de unos brazos a otros en ese ritual familiar que lo deja a uno con los brazos felizmente agotados de tanto apretar a los seres queridos para desearles lo mejor en el año que comienza. Nunca he logrado comprender cómo hacemos para, entre tanta gente, llevar la cuenta de a quiénes se les ha dado el abrazo o no, pero lo que sí es cierto, es que nunca se nos queda ninguno sin su respectivo apretujón.

Mientras escribo estas líneas y revivo esos momentos, me vuelve a asaltar la pregunta de ¿a qué se debe que en mi familia se siga manteniendo esa unión a pesar de que Carmen y Golfredo partieron hace tanto tiempo? Recuerdo cómo los sobrinos, a la hora del brindis -otra especie de ritual en el que todos bebemos champán de la misma copa gigante, desde el mayor de los adultos presentes hasta el menor de los niños., pedían porque la unión del “montón” se mantuviera por muchas generaciones más y que los hijos de los hijos de los hijos pudieran experimentar lo que ellos, desde siempre han vivido en las fiestas decembrinas.

   

La respuesta a mis interrogantes vino en una nota que le enviara Néstor, un primo, a Lala en facebook y que decía:

“Hola, prima Lala. ¡cuánto me alegra saber de ustedes! Tengo muy bellos recuerdos de ese solaz ángel, mi bella Tía Carmen, de su carácter tan afable, risueño como los colibrís en busca de miel, de su mirada celestial, de esa mujer bregadora que siempre tenía un sabroso chiste a flor de labios con desayuno y café incluidos, de esa gran casa, de ese bello hogar que ella enseñó a construir con un buen humor fuera de lo común capaz de domar situaciones volviéndolas insólitamente enanas y estériles como por arte de magia. Tía Carmen, la del poder invisiblemente persuasivo poco común para hacer olvidar cualquier tormenta gracias a su sabia dulzura y noble ponderación. ¡¡¡Ay, Lala!!! cuánta felicidad le darían al mundo los gobernantes si hubiesen más “Tías Cármenes” como Tía. ¡¡¡Paradojas de la vida… De lo bueno poco!!! Tía Carmen, la Heroica Madre, la Eterna Amiga, sin mácula y sin malicia que esconder, la mujer niña de humildad contagiante, con su espíritu de bondad y servicio hacia los demás tan difícil de encontrar en estos tiempos. Remembranzas de frailejón y sonrisas andinas que en mi quedaron como un sello, esos instantes que aún viven y están retratados en 3D HD. Sueños vividos de esa Grandísima Mujer que nos hace recordar todos los días que, a pesar de los pesares, <La Vita E Bela>. Tia Carmen que con seguridad Dios la tiene en la Gloria, toda una Utopía del Siglo 20 y 21 y próximas generaciones, esa Titánica Súper Señora que Dios les y nos regaló tanto aquí en la tierra. Qué más puedo decir Prima Lala, si cada pedacito de todo lo anterior resume lo que en cada uno de ustedes esta legado, y eso es lo que ustedes significan para mí. Recuerdos anhelantes de esa linda Parroquia… de Mérida (uno de los lugares más mágicos de Venezuela). Bien Primita Hermosa, salúdame a Primos, Tíos, Sobrinos que deben ser hiperbellos, inteligentísimos y prolíficos. Me retiro por ahora, por supuesto, “sin tocherías de peluquín”, y recordando que cuando la luna está llena, “está como para enamorar Bobos”, como usted y como yo, como todos los que aspiramos a ser un poquito más seres humanos!!! Ja, ja, ja. Dios los Bendiga. Los Quiero Muchote. Abrabesos!!! Su Primo Néstor.”

Plantar un árbol, tener un hijo, escribir un libro…

José Martí dijo: “Hay tres cosas que cada persona debería hacer durante su vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro“. Mamá no escribió el libro, pero compensó esta carencia sembrando de

Mámá

araguaneyes la plaza Bolívar de La Parroquia que, cuando florean, engalanan con sus flores amarillas ese hermoso parque que, para mi familia pasó a ser más que una plaza pública, el solar de juegos para varias generaciones de Rojas. Y, por último, Carmen no tuvo un hijo, ¡tuvo 13! Ocho hembras y cinco varones que a su vez tuvieron hijos que han tenido hijos y que continúan teniendo los hijos que llevarán por generaciones esos genes de bondad, generosidad, comprensión y cariño que Carmen Marquina de Rojas sembró y abonó por años en cada uno de nosotros.

Su principal legado ha sido justamente el de mantener los lazos filiales inalterables aún años después de su partida. Ella no fue una mujer culta, apenas alcanzó el cuarto grado, pero fue una mujer sabia, una mujer que se adaptó a los tiempos que le tocó vivir, que conoció la abundancia y la escasez y que siempre tuvo una actitud optimista y humilde para enfrentar tanto las alegrías como las tristezas que se le presentaron.Carmen nos  enseñó que en la casa siempre había un plato de comida para quien tuviera hambre y un lugar para dormir para quien tuviera sueño. En su casa de La Parroquia fueron muchos los primos, primas, tíos, ancianos allegados a la familia y amigos de mis hermanos que consiguieron calor de hogar y una familia, en algunos casos por unos días, en otros por meses o años. Ella nunca le cerró las puertas a nadie ni le negó, aún en sus épocas de mayores limitaciones económicas, un plato de caraotas a quien llegara con hambre. Una de las tantas anécdotas que se podrían retratar la capacidad de mamá para ayudar a todo el que lo necesitara y que a muchos les causa tanto asombro como risa e incredulidad, fue cuando, a pocos años de haber muerto papá, con escasos recursos económicos para criar los hijos aún pequeños, se presentó en la casa una trabajadora social del reclusorio para enfermos mentales de Bárbula a solicitar ayuda para unos pacientes:

-Señora, nosotros estamos desarrollando en Bárbula un programa para los pacientes enfermos mentales –empezó a contar la trabajadora social-. El programa consiste en ubicar temporalmente a los pacientes con familias para ver si, de esta forma, logran recuperarse de sus trastornos. Queríamos saber si usted estaría dispuesta a recibir aquí en su casa a algún paciente por una temporada.

-Pero, ¿los pacientes son agresivos?- Preguntó mamá

-No, para nada. Son muy pacíficos.

-¡Ah, bueno! Entonces tráigame dos –puntualizó mamá.

Así fue como llegaron a la casa Bertha y Lucía, dos “locas” de Bárbula para quedarse por un tiempo. Bertha vivió con nosotros como por seis meses. Ella, en las madrugadas se despertaba y

Mamá y yo el día de mi grado de bachiller

empezaba a hablar incoherencias y groserías a gritos y mamá la escuchaba con atención. Así, fue hilando un dato con otro entre las cosas que decía, y llegó a comprender de dónde era Bertha. Con los datos que logró reunir comenzó la búsqueda de la familia de la “loca” hasta que la consiguió en Barinas y Bertha regresó a su casa, de dónde un día salió y, sin saber por qué, la locura se apoderó de ella y no supo cómo regresar.

Lucía permaneció en la casa por poco más de un año. Recuerdo que ella sentía fascinación por el chorro del agua del lavaplatos y por la llama de la estufa de la cocina. Podía pasar horas contemplando el agua caer por sus manos o mirando el fuego del fogón. Mamá sólo se decidió a devolverla a la trabajadora social  cuando comprendió que las salidas de Lucía para ir a recoger “aguas de colores” en las fuentes de las avenidas de Mérida podían constituir un verdadero peligro para la joven.

Creo que está anécdota ilustra bastante bien de qué material estaba hecha mamá. Ella, más que sembrar un árbol sembró muchas semillas en los seres que la conocieron y dejó en sus hijos y nietos un legado de bondad y amor que sigue transmitiéndose a sus descendientes quienes, aún sin haber llegado a conocerla han aprendido a quererla y a extrañarla. Mamá no escribió el libro, fue una tarea que le quedó pendiente, pero escribió miles de páginas de vida y sabiduría que permanecen en nuestras almas y en el corazón de todos los que la queremos.

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Acerca de Blog de Golcar

Comunicador Social, nacido en Mérida, Venezuela. Actualmente, vivo en Maracaibo y tengo una tienda de mascotas.

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  1. Hermoso tributo y regalo a tu familia.
    Me ha encantado. Gracias por compartir y muchos saludos para vos,
    Aquileana 😛

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  2. Muy bonito texto, Golcar, y muy envidiable tu familia y tu mamá. Por no hablar de Mérida, estado entero que los mareos de mi mujer no me dejan visitar. Te abrazo.

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  3. Excelente, y mas ver una foto de mis primos hermanos, y mi TÍA Carmen. !! Gracias…. Golcar.

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  4. Que hermosa reflexión y lección………Oraima y la
    Negrita me han contando por años anecdotas de su mamá…..y yo fascinada le decia a Oraima cuando la visitaba echame otro cuentico de tu mamá o de tu familia….jajajaja, leyendo toda esta hermosura entre relatos y comentarios me doy cuenta que se quedó corta muy corta! No te conozco personalmente Golcar pero si a través del inmenso amor de todas tus hermanas……..y no te imaginas cuanto te admiro! Yo tuve la dicha de pasar esta navidad que pasó con la familia Rojas Marquina, y la situacion de ese día no es muy distinta a la del fin de año, en especial por el gran cariño, la unión, el compartir, la bondad de sus corazones y esos abrazos extremadamente calurosos que te hacen querer …..nunca irte de esa Parroquia que te envuelve del todo y te hace pensar ….no me quiero ir, esta familia lo tiene todo!!!!!………para mi tu casa incluye los adultos, los niños, los primos, los vecinos, la casa, la plaza, la esquina, y todo lo que puedas mirar desde ese balcón colmado de tantos buenos momentos ………Yo los quiero a todiiiiiitos desde a Riquelme, Zole y a sus familias hasta la negrita y a ti con todos los que están en el medio del clan…………Le doy infinitas gracias a Ora por enviarme el enlace y hacerme participe de un amor tan puro y tan hermoso como el que se tiene su bella familia! Dios los bendiga y tenga a sus orgullosos padres en la santa gloria! Que belleza.

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    • Neorly, por fotos y comentarios, yo también te conozco ya. Gracias por tus generosos comentarios sobre mi post y sobre mi familia que, como dices, ya puedes considerar tuya. Creo que queda claro que mi familia es como una lycra, allí caben todos los que se acercan con cariño y buena vibra. Así que bienvenida a la familia y al blog!

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    • Lala de Balestrini

      Gracias Neo por esos comentarios tan bellos, me hizo revivir y leer de nuevo todo el post y ¿saben que? volví a llorar pero no importa mientras las lágrimas sean por algo tan hermoso como han sido estos comentarios sobre mis padres y mi familia, sabe que la consideramos parte de ella un abrazoooooote

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  5. Pues no lo he leido y no lo voy a leer hasta no estar con la fuerza nedesaria para hacerlo, sólo leer los comentarios me hizo llorar, cuando tenga el guáramo pa leerlo le agregaré alguna otra anecdota de Carmen que estoy segura no se han terminado….

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  6. Hola Amigo, leyendo tus cuentos de familia, que me encantan, porque siempre he dicho que detrás de cada puerta hay una historia fascinante, recuerdo con agrado la primera vez que fuimos a tu casa Mario y yo.
    Resulta que viajamos de San Cristóbal para Mérida a un festival de Cine, y tú nos ofreciste tu casa en la Parroquia, llegamos tarde y una de tus hermanas nos recibió de manera muy amable, cuando nos despertamos en la mañana no había nadie, nos habían dejado la casa sola, nosotros decíamos pero esta gente si es tranquila, llegamos de noche, no saben quiénes somos y se van en la mañana y nos dejan solos. Y aquí comienza el cuento que se enlaza con tu mamá, si en aquel momento hubiésemos manejado la información de las inquilinas de Bárbula lo hubiésemos comprendido. Hasta hoy resolvemos la incógnita. Jajajaja. Bella tu historia. Sabes que te queremos y en aquellos tiempos que compartimos eras para nosotros como nuestro hermano menor. Nuestra casa siempre será tu casa, donde quiera que nos encontremos. Saludos para quienes recuerden a estos dos guaros.
    UN BESO GRAAAAAAAAAAAAAAAAADEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE
    Fanny
    Nota: Yo también estoy escribiendo la historia de mi familia. Es para nosotros nuestra familia Salom Arcila.

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    • Jajaja!!! Fanny, ese tipo de anécdotas son muy típicas de mi familia. Creo que tienes razón al encontrar la respuesta a tu incertidumbre en la historia de las chicas que llegaron de Bárbula jajaja. Conste que sigo siendo tu hermano menor, ni pienses que te pasé jeje. Espero poder leer la historia de la familia Salom Arcila, sé que en ese clan también se cuecen habas jaja. Un besoteeee!!

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  7. Zoleiva de Santos

    Todos extranhados que no he hecho comentario,pero lo que pasa y sucede es que todas las noches cuando me siento a leer los comentarios las lagrimas y las carcajadas no me dejan escribir, me parecio de una hermosura incalculable, lo lei con Juanvi el dia que me llego y lloramos tanto que no nos quedaron ganas de hacer otra cosa, Gracias Golcar y gracias a todos los que han cometado. Hoy he estado pensando que en realidad tenemos que escribir ( si se vende el libro, buueeeno y si no no importa, jajajaaj) para que las generaciones que nos sucedan tengan una referencia amena y simpatica de lo que ha sido nuestra familia que con altos y bajos, virtudes y defectos, locuras y corduras, unos vivos y otros pendejos siempre estamos juntos riendonos unos de otros o ayudandonos en los momentos dificiles, Como dijo Juanvi cuando llego a Venezuela con su acento gringo: “de mi famiia lo que mas me gusta es la juntitud” y saco 20 en la tarea.

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    • Moreida de Delgado

      Zole ten por seguro que se venden, porque por lo menos en la familia una primera edición se agota y total se regala (no regalamos “los sambuches” del Papa (jajaja)

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  8. URA CRISTINA OLMOS TORRES

    QUE RELATO TAN HERMOSO Y QUE ME PRODUCE UNA PROFUNDA ENVIDIA DE LA BUENA POR SUPUESTO MERIDA ME ENCANTA EN MIS TIEMPOS DE JUVENTUD TUVE UN A MOR POR ESOS LADOS VIAJABA CASI TODOS LOS FINES DE SEMANA Y TE DIGO COMO LA FAMILIA NO HAY,YO NO CAMBIO NINGUN VIAJE POR DEJAR DE PASAR NAVIDAD CON MIS PADRES QUE AUN LOS TENGO VIVOS BENDITO DIOS MAS ADELANTE NO QUIERO NI PENSAR EN ESO NUESTRA FAMILIA ES UNICA MALA BUENA NOS REGAÑAN NOS AMAN PERO TAMBIEN NOS ACEPTAN CON TODAS NUESTRAS VIRTUDES Y DEFECTOS YO QUISIERA PARA MI UN HOMBRE TAN ESPIRITUAL COMO TU OJALA EL 2011 ME TRAIGA ESE REGALO ESCRIBES LINDO NO CAMBIES.

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  9. Somos el resultado de lo que hemos leido, los viajes que hemos hecho, los libros que hemos leido y de los amigos que han cruzado nuestras vidas, dichosos en su fortaleza quienes de su sangre cual alquimistas, han cerrados lazos de amistad que pueden exhibir con la certeza que el amor que dan y reciben se multiplica en semillas de felicidad para el futuro, valores familiares como estos son los que hacen del mundo y el pais, un sitio mejor para vivir, exitos amigo.

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  10. Lala de Balestrini

    Golcar, ¿le llegó el comentario de Queme? el dice ” El legado de mamá fue la paciencia y no salir con las naguas en la cabeza” jajajaja siempre decía así cuando la hacíamos desesperar

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    • Si, Lala, lo vi jajaja Esa vieja loca! Son tantas las anécdotas que todos los días nos acordamos de alguna, jajaja

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    • Lala de Balestrini

      Como hago para enviarle el enlace del blog a Nestor, porque no tengo la dirección electrónica de él, lo tengo en contacto de facebook y me gustaría que él viera el revuelo que levantó con su escrito.

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    • En el artículo (post o entrada, que le dicen) abajo, hay unos botones para compartir. Das click en el de facebook y allì te adrirá una ventana que en la parte inferior dice enviar por mensaje en lugar de publicar en el perfil. Das click allí, y luego en “para” buscas a Nestor lo seleccionas y le das enviar y listo

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  11. Mercedes Vazquez

    Golcar, es un relato hermoso y le diré, si bien su mamá, no escribió un libro, pero que hizo mucho más, si dejó ese legado en ud., que es capaz de atraparlo a uno y querer seguir leyendo más y meterse más en los personajes y que la historia continúe, amen de la belleza descriptiva, del lugar, LA PARROQUIA, y es que hasta hace ver la cocina, la lumbre y demás, los fogones, y hasta se adivinan los aromas, mas allá de los alimentos, son AROMAS, de FAMILIA, DE TIEMPOS PASADOS, y de nostalgia, para los que no tuvimos una familia como la suya, muy al contrario, mis “fogones huelen a un exilio de mis padres, quienes dejaron un PAIS, después de una GUERRA CIVIL, Cárcel y persecución, pero que fueron a dar al FOGON DE VENEZUELA, donde se suplió toda aquella ausencia de afectos, para hacerlo nuestra FAMILIA.
    En su relato, que le recomiendo que lo lleve a LIBRO, me da el calor de una familia, y del personaje de su mama, que me hubiera encantado conocer, y me siento orgullosa de conocerlos a pocos de esa bella familia, gracias por el relato y ante la semblanza de su mama, la pienso como una mujer muy sabia, tan es así, que allí están todos uds., volviendo al fogón de la familia. Se le quiere, Se les quiere,

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    • Merce, dentro de la agenda de su próximo viaje a Venezuela, tenemos que incluir un viaje a Mérida para que conozca a los miembros de mi familia que no conoce y La Parroquia, que a pesar de haber sido invadida por comercios y plagada por la delincuencia en los últimos años, sigue siendo un lugar hermoso, que recuerda un poco a la vieja Pastora caraqueña. Así que anótelo dentro de las prioridades al pisar de nuevo su país amado. Un besote!

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  12. Delia Oralia Rojas Marquina

    Le doy gracias a Dios por haberme dado ese par de seres como padres Golfredo y Carmen ellos fueron los fundadores de esta escuela de vida que somos la familia rojas. Con todos los defectos y errores que cada uno podamos tener siempre hay algo en cada uno de nosotros que enseña a los demás y eso es gracias a ellos que formaron y construyeron esta familia con pilares fuertes que cualquier tormenta no puede tumbar porque el que cae los otros lo ayudan a levantar ahí creo que esta la magia para salir siempre adelante.

    Gracias papá y mamá son nuestro orgullo!!!!

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  13. miriam osorio

    Buahhhhhhhhhhhhhhhhh!!!!! hasta hoy puedo leerlo ocn calma y paz y se me aguo el guarapo….. que bellas son nuestras madres, son perfectas …… gracias por compartir tan hermoso relato, el cuento de Barbula es genial……., no habra dejado el libro pero les dejo el material para hacerlo por lo bajito 13 capitulos—- buena y hermosa manera de empezar el Blog “recordar es vivir”

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  14. Richard Fernández (RICHINFE)

    Mil gracias Golcar!
    He llorado de emoción leyendo tu relato y ha sido un bálsamo para mi espíritu porque desvelado como ando, me has regalado el sabor de una familia numerosa.
    Lo que para mí es desconocido porque vengo de una familia diezmada por la Guerra Civil Española y nunca toda la familia (padres, hermanos, primos, tíos, abuelos…) fuimos más de 14 en todo el mundo, así de pocos quedamos y tal vez por un instinto de sobre vivencia inconsciente, generado por los aterradores cuentos de la Guerra, nunca estuvimos juntos, o tal vez es por escapar del horror de esos relatos.
    Lo maravilloso es que me hiciste sentir el calor de familia, algo que anhelo y que da un sentimiento de pertenencia que tanta falta hace en estos tiempos de barbarie y me reafirma, que aunque vengo de inmigrantes echados al mundo por la violencia, nací aquí y es hora de enterrar la migración, plantar raíces y defender la tierra que en tu corazón sientes tuya. Es la única forma de tener una gran familia quienes nunca la tuvimos, tus hermanos de tierra, tu nación!
    Gracias de nuevo, por este maravilloso regalo. Un abrazo!

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    • Richard, sabes que tu comentario me ha hecho recordar que, justamente, en las fechas de celebraciones familiares pienso mucho en las familias venezolanas que en la actualidad se han visto obligadas a separarse por la situación del país. Ese gran grupo de amigos que se han ido y que, seguramente, como tu, tendrán que iniciar un nuevo grupo familiar en tierras lejanas y a lo mejor no vuelvan a juntarse con sus seres queridos en Venezuela. Pensar en eso me llena de tristeza porque conozco a unos cuantos que sé que han tenido unas navidades muy tristes lejos de los suyos.

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      • Lala de Balestrini

        Sin ir muy lejos nosotros mismos tenemos familiares lejos, en otros países (Estados Unidos y Uruguay) pero que por ser tan Rojas Marquina, nunca están lejos y ahora con la magia de facebook y los black berry están tan cerca como los que estamos aquí, compartiendo cada minuto y cada cosa por insignificante que parezca al momento, todos nos enteramos de lo que les está aconteciendo

  15. Pues yo soy la del medio del clan, no tengo mucho que decir. solo darle las gracias a Nestor que vino a remover toda esa fibra de amor entre nosotros y por nuestros amados y excelentes! Padres y tambien quiero agradecerle a Mi hermanito (el menor del clan) Golcar por recordarnos de esta manera tan linda! La gran responsabilidad que tenemos de, cumplir y hacer cumplir, el legado de nuestra querida madre, de generacion en generacion. Ah! Y no olvidemos nunca las clases magistrales que nos dieron ambos,de democracia, eramos una familia donde podiamos convivir perfectamente, adecos, masistas y mepistas sin caer en discordias. Eso tambien se lo debemos. Besos a todos

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  16. Mi querido Golcar: me conmoví mucho leyendo tu artículo, porque la familia Rojas ha sido muy importante para la familia Bigi Osorio, de manera muy especial los Santos Rojas, los Balestrini Rojas, Moreida y, obviamente, vos. Poco contacto tuve con tu mamá, pero por algunas referencias que me comentaba Zole siempre tuve la sensación de que en algunas cosas se parecía a mami. Además, desde que los conocí a ustedes y las tantas veces que hemos compartido, tanto en Mérida como aquí en San Cristóbal, le construyen a una la imagen de quiénes fueron los padres de estos hijos tan buena gente, tan abiertos, generosos, espontáneos, reflexivos, por citar algunas de las cualidades de los Rojas Marquina (y su correspondiente descendencia). Pero la cualidad que resalta en ustedes, es como en ese amor tan grande que se tienen impera el respeto a la otredad, a las características particulares de cada uno; cómo brindan todos con los logros de algún miembro de la familia (incluso hasta de los que nos hemos asimilado a esta “confraternidad”), cómo se ayudan entre todos cuando alguno tiene dificultades, en fin, eso se llama saber convivir. Y eso, mi hermano Golcar, se aprende en y con la familia. Por eso creo que tu mamá, al igual que mi hermosa madre, sí hicieron su labor completa: sembraron árboles, tuvieron hijos y el libro -que recoge sus vivencias, pensamientos, valores y sentimientos- lo escribieron en el corazón de nosotros, sus hijos, para que las páginas no se oxiden, ni mueran encerradas en una biblioteca, sino que estén abiertas cada día de nuestra existencia.

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    • Efectivamente, Elisa, las similitudes entre tu Carmen y mi Carmen van mucho más allá de la coincidencia en el nombre y en su delgadez física inversamente proporcional al grosor del amor y la tolerancia que ambas madres siempre prodigaron a manos llenas. Mis recuerdos en tu casa, compartiendo la mesa de doña Carmencita han quedado marcados en mi alma con tinta indeleble como lo está el cariño que te tengo a tí, a Valentina y a todos los miembros de tu familia, incluidos el tío Manuel Osorio y, por supuesto, Amalia y su prole. Aunque la distancia y el tiempo han conspirado en nuestra contra, no han podido desvanecer el afecto que por siempre les guardo. Un beso a todos!

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  17. Bibiana Balestrini

    La verdad es que siempre en mi vida he vibrado de alegría, emoción por pertenecer a la inmensa familia Rojas y sus filiales; lo justa que era mi abuela, lo gruñona pero feliz, su ”no me jople” diario, su amor por el prójimo que reflejó en su vida en general y política, su ayuda desinteresada, lo que me alcahueteaba, los mejores pasteles, kaspiruleta y fororo del mundo! Que decir de mi abuelo, muy poco tiemoo compartido, pero un hombre bondadoso, digno esposo de mi abuela, de ceño fruncido, pero gentil, que para no enredarse la vida en lugar de darle la mano de mi madre a mi padre lo mando a ”hablar con Carmen”, por quienes por cierto (en su memoria) y tratando de enaltecerlos ingresé en la politica y para mayor orgullo como Secretaria Juvenil del Comite Local ”Carmen Marquina de Rojas” S+n taantos y tantos recuerdos y agradecimientos que no me caben… Solo rememorar que fue el pueblo de La Parroquia quien exigio. Que la casa de la Cultura lleve el nombre de mi gran abuelo Golfredo Rojas Bencci, gracias tambien a ese, mi pueblo!

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  18. omaira labrador

    Golcar que bello rescatar la familia, y sobre todo el homenaje a su mamá
    Felicidades

    Responder
  19. Espero que el Clan Rojas Marquina en pleno disfrute de este divertido y a la vez emotivo relato. Dios bendiga a todo “el montón” y allá en las alturas a quienes dejaron este hermoso legado. Que bonito “pequeño” tributo a tu madre, su cara refleja pura bondad y generosidad; emotivo hasta las lágrimas. Que se sigan perpetuando en el tiempo y generación tras generación todas sus tradiciones y rituales…Como siempre dejas un pedacito de tí en cada escrito…
    PD. La anecdota con Lolita Aniyar de Castro quedó estupenda.

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  20. Manuel Rugeles

    Muy simpática esta crónica sobre tu núcleo familiar. Vivencias de las cuales soy testigo de excepción, mientras mantuve el comodato con More. Recuerdo lo ruidoso del ambiente en tu casa materna y me asombraba el hecho de que los carajitos (que ya deben ser adúlteros contemporáneos) dormían plácidamente a pesar de la ruidamentazón reinante. Guardo muy gratos recuerdos de esa época. Cuando éramos felices pero ya con cédula… Un abrazo afectuoso a todos…

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    • Esos carajitos no sólo son “adulteros contemporáneos”, Manuel, sino que han tenido carajitos que también han aprendido a dormir con el bullicio y la algarabía. Lo cual quiere decir que tu y yo hace rato pasamos esa adultez y estamos a un paso de la tercera edad, aunque ni lo creamos ni lo sintamos jajaja. El abrazo en nombre de todos va de regreso con cariño!

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      • Moreida Rojas de Delgado

        Golquitar lo de la tercera edad eres tu el que no la has alcanzado, porque Manuel hace rato que está en ella (jajaja) BESOS A LOS DOS

  21. Milagros González

    Maravilloso post, gracias por compartir el legado de tu mamá. Que para hacer hallacas, plantar árboles, tener hijos y recibir a quien lo necesita… se requiere tejer con una fibra muy fuerte. Un abrazo.

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  22. Ya me hicieron llorar caramba!!! A ver si los comunicadores sociales de esta familia dedican al menos 4 horas semanales a hacer el libro que mi abuela no tuvo tiempo de hacer con sus anécdotas, sus recetas y sus enseñanzas, así quizás garantizamos que las nuevas familias de los nietos y bisnietos del matrimonio Rojas Marquina y amigos y allegados de todos se contagien un poquito más de la magia de la abuela..

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  23. Beatriz Salazar Navarro

    Hermosísimo escrito Golcar. A veces hace falta separarse por un tiempo para reevaluar nuestras vidas. En tu caso ha sido positivo, lo cual me alegra mucho. En esas breves líneas dices tanto que es imposible no conmoverse hasta las lágrimas. Realmente conocí brevemente a la señora Carmen, pero siempre he resaltado y admirado la labor de la primogénita, Zoleiva y su esposo Ovidio, en el mantenimiento y conservación de esa unión. Sin desmejorar a los demás, pero tratándose de que es con los que estoy más cerca…
    Me ha tocado experimentar esas noches viejas y la describes al pelo. Realmente, quien te lea no puede dejar de entusiasmarse. Pero te faltó algo y espero que lo reseñes en próxima publicación, y se trata de: EL CONSOMÉ !!! Es importante que expliques los detalles de ese ritual tan simpático. Por ahora, te doy las gracias por esa amena lectura con que has alegrado mi mañana. Dios te bendiga.

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    • Beatriz, te quedo debiendo lo del consomé que, este 31 tuve la suerte de tomarme justamente uno de los últimos platos que quedaba y, como sabrás, luego de casi 48 horas al fuego, es justamente lo más preciado de ese caldo pues el fogón concentra los sabores y el cariño. Un beso!

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  24. yuly marquina

    Primo Golcar !!!!feliz año nuevo!!! Golcar qué felicidad es tener una familia tan bella y tan sensible como tu!!! mis lágrimas no se aguantaron leyendo esta historia tan hermosa, porque yo también viví muchas cosas lindas con tía Carmen que Dios la tenga a ella en su santa gloria, ella fue la tía que me llevó a mi primer viaje (sin mis padres) a Mérida estando yo pequeña, allí los conocí a todos, y conocí el día día, de tía con sus pasteles mañaneros y la alegrí a de mis primos, el caminar por La Parroquia, de tomar la merengada llamada vitamina, y muchas cosas linda que me hiciste recordar con tu hermoso relato, de verdad que gracias por traer a mis recuerdos esos bellos momentos que viví con mi familia en Mérida. los quiero mucho a todos ustedes, porque mi papá ,a pesar que no vivíamos en Mérida nos enseñó a querelos y a respetarlos a todos, porque él siempre decía que los Marquina era una sola familia!!!! besos y abrazos para todos!!!

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    • Yuly, abrazos y besos para tí y todos los primos Marquina. Hemos tenido la fortuna de compartir en familia en diferentes momentos de la vida y tengo la certeza que en cualquier momento reviviremos esos encuentros.

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  25. Ligia Istúriz

    Seguramente, el testimonio de Golcar Rojas, sobre la tradición familiar que convoca la unión, la alegría y la generosidad, la solidaridad, en el formato de una reunión de fin de año, esté entre los últimos de esa naturaleza que puedan darse en vivo, actualizados, como crónicas del día. Toma el pretexto de esa reunión tan bullanguera como nostálgica, para exaltar los valores imperantes en su familia, como legado de la madre muerta a quien le hace emocionado homenaje. También la personalidad del padre, surge egregia, como contraparte, en esos sabios nutrientes
    fundacionales. ¡Cuánta admiración y respeto por esos logros ! Ojalá los hijos de los hijos de los hijos – tal vez en países lejanos donde pudieran que migrar- sean guardianes de los valores de la familia y el vínculo de la sangre fortalezca el de los afectos y el de la familia que – no importa donde estén sus miembros- seguirá existiendo unida por el legado imborrable recibido.

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  26. Juan C Santos R

    No queda más que decir que el título de este artículo es una de las palabras que van mas acorde con Abuela, LEGADO y al leer las líneas de este relato vienen a mi memoria muchos hermosos recuerdos y también ensenanzas y Abuela pudo haber solo llegado al 4to grado pero era doctora y con honores en la universidad de la vida; de mi parte puedo decir que viviendo fuera de Venezuela una de las cosas que más extrano es ese compartir en familia unida por eso asi sea 1 vez al año tengo que ir a Venezuela tierra que me vio nacer, y de todo lo que en la familia he visto lo que mas asombro siempre me dio es como cuando hemos tenido poco se repartió y compartió todo equitativamente al igual que cuando se tenido en abundancia NADIE NUNCA SE QUEDO POR FUERA

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    • Moreida Rojas de Delgado

      Lo que muchos no saben es que Mamá al igual que Papá, con solo cuarto grado nos guiaban y ayudaban en las tareas escolares y no solamente en primaria sino también en bachillerato, porque hasta para eso, a pesar de los 13 querubines, les sobraba tiempo y paciencia

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  27. Claudia González

    Golcar: como se nota la energía recibida en tu querida Parroquia Merideña. Recuerdo mucho a tu mamá, sus pasteles, su alegría…su afecto. Recuerdas cuando vino el papa? jajajajajaja nunca había visto tanto mondongo junto y todos Ustedes apoyando el nuevo negocio de la Sra. Carmen. Que rico saber que iniciaste un nuevo año con esa magia tan especial como es el afecto familiar. Gracias por compartir este legado de vida que definitivamente trazó el camino del ejército Rojas. Se te quiere siempre!

    Claudia

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    • Jajaja! Claudia, ese negocio de mamá con la visita del Papa no fue de los más afortundaos! Recuerdo que tuvimos que atragantarnos por días de sandwichs y mondongo porque no se vendió ni la mitad de lo que se pensaba. Fueron hermosas vivencias que compartimos, amiga. Un besote.

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    • Moreida Rojas de Delgado

      Claudia, no hay vez que se recuerde la venida del Papá a Merida que se nos venga tu imagen y tu alegria preparandy y tratando de vender los ricos “sambuches” fueron dias de mucha alegria. Recuerdas el mondogo que vendieron tu y Lala sin tripa ni panza ni nada de eso, porque a Mamá se le olvido agreglos y lo que quedó fue sopita de verduras,? Y la gente que les decía que los movieran para que les tocara “tripita”?

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      • Lala de Balestrini

        jajajaja y cuando llegamos de la venta encontramos a mamá muerta de la risa porque se le había olvidado agregarle al mondongo toda la panza, tripa, y todo lo que lleva el mondongo para que pueda ser verdadero mondongo, jajajajajajaaja

  28. Gracias por compartir los momentos con su familia con los que, tristemente, tuvimos que trabajar todo el Diciembre. Abrazos

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  29. Moreida de Delgado

    Bueno, pues ni modo, no dejaron pa´ mas nadie, lo que queda es pedirle a las almas de Papá y Mamá que nos sigan manteniendo unidos y queriéndonos como nos queremos, porque es de verdad, verdad que nos queremos toditicos, con todos nuestras virtudes y nuestros defectos y que como dicen los sobrinos “que siga creciendo el montón”

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  30. Lala de Balestrini

    !Ay! Golcar entre las líneas de Néstor y estas suyas, como dijo Moreli “nos van a tener llorando un poco de tiempo” pero gracias a Dios de emoción porque cada día que pasa nos estamos dando cuenta de los padres que tuvimos ahorita porque Nestor escribió esas cosas tan bellas que me envió pero como les decía yo aquí para que los hijos de nosotros, los sobrinos y nietos (hasta ahorita) conozcan la gran mujer que fue nuestra madre a los hijos no nos lo tienen que decir porque tuvimos la fortuna de conocerla y de disfrutarla el poco tiempo que Dios nos lo permitió, también les comentaba de lo bondadoso de nuestro padre que cosas que nunca supimos porque practicaba muy bien el dicho “que la mano izquierda no se entere de lo que hace la derecha” nos hemos enterado a los 40 años de muerto cosas como: que nadie salía con las manos vacías del negocio porque ayudaba a todo el mundo, en su lecho de muerte tio Domingo nos confesó a Moreida y a mi que hubo un tiempo que tío se quedó sin trabajo papá le daba todas las semanas el mercado para su casa, o como por ejemplo que habían veces que habían hasta tres mujeres en la cocina ayudando a mamá porque él las mandaba a hacer algo para darles un mercado porque llegaban a pedirle y lo supimos el día de la reinauguración de la casa de la cultura que lleva su nombre “GOLFREDO ROJAS BENCCI” porque un señor de Zumba nos lo contó y también recordábamos las veces que lo buscaban en la madrugada para que atendiera a algún niño enfermo y él sin ningún interés los atendía y lo mejor era que se curaban, la gente le tenía mucha fé claro hay que hacer la aclaratoria que él fue enfermero cuando cumplió su servicio militar precisamente en Maracaibo y de ahí su experiencia que era casi un médico, o cuando llegaban los maridos borrachos a pegarle a los niños y a las mujeres y a quien llamaban era a él para que calmara a los borrachos y a guarecer a los niños y mujeres (de eso si nos acordamos por lo menos los mayores) y en muchas oportunidades mandaba a meter presos a los hombres (era el prefecto del pueblo) hasta que les pasaba la borrachera y bueno pare de contar las buenas obras que se hacían en esa casa, además de rezar el Santo Rosario reunidos alrededor de papá y mamá todas las noches de esta vida, jamás vimos a papá y mamá peleando ni tratándose mal mucho menos faltándose el respeto tuvimos la dicha de ser una familia feliz, a veces con estrecheces económicas pero nada que no resolviéramos con un buen chiste con una anecdota y pasamos días riéndonos de nosotros mismos. Entonces, con todas estas cosas como no tener una familia como la que tenemos? como me dijo hace muuuuuchos años Hernán Rondon “dónde y cómo sería que enterro la vieja Carmen esos ombligos de ustedes? porque hay que ver que los amarró bien amarrados”, y ahora yo como que creo que es la pura verdad. Gracias Dios por habernos dado los padres que nos dió, nos faltará vida para agradecérselo.

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  31. luis manuel frómeta p.

    un relato que da cuenta de lo hermoso de poder compartir en familia y con la familia, en especial, tratándose de un “clan” tan numeroso

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