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“Sangre en el diván” o cómo hacer extraordinario el caso del Dr. Chirinos

Publicado en

Sangre en el Diván (Grijalbo, 2010)

 

Acabo de terminar de leer “Sangre en el diván. El extraordinario caso del Dr. Chirinos”, (Grijalbo, 2010) el más reciente libro de la periodista Ibéyise Pacheco. Sin duda, es un esfuerzo encomiable y valiente, un trabajo arduo de la autora para recopilar la información del caso del asesinato de la joven Roxana Vargas a manos de su siquiatra, el reconocido ex rector de la Universidad  Central de Venezuela, Edmundo Chirinos.

Pese al valor que innegablemente tiene el libro como documento y registro del sonado caso, al leerlo, no he podido dejar de tener algunas reservas en cuanto a la calidad literaria y al manejo de la información allí presentada como reportaje policial.

No me voy a afincar en algunas lamentables expresiones que subestiman a la población del interior del país como cuando se afirma, refiriéndose a la madre de la víctima:

A pesar de ser de la provincia, había educado a sus hijas para que le confiaran hasta sus pensamientos íntimos…” (El resaltado es mío)

De verdad que no entendí a qué se refiere la autora con esta afirmación. ¿Acaso las personas de provincia no educan a sus hijas  para que confíen en ellas? ¿Si las educan de esa forma las de la capital? Es algo sin importancia pero que a mí, como persona del interior, me choca por encontrarla arrogante y discriminatoria.

Tampoco haré hincapié en algunos errores de tipeo y de sintaxis que, aunque no deberían existir en una publicación seria, siempre son posibles y, en muchos casos se le atribuyen a los duendes de la imprenta. Tampoco profundizaré en  la abundancia de lugares comunes a la hora de narrar y describir hechos y situaciones.

 No obstante, me parece que debo recalcar un error de redacción que, aunque podría pasar como un asunto de estilo, no lo es y es una de las primeras lecciones que a uno le dan al estudiar Comunicación Social en la cátedra de redacción. Dice en el libro:

“La historia conmovió de inmediato al país. Era un miércoles l9 de septiembre de l984. Los estudiantes venían a la Plaza del Rectorado como protesta por el mal estado y servicio del comedor, y el rector, al enterarse, llamó al Ministro del Interior, Octavio Lepage, para solicitarle que impidiera el paso a los estudiantes, a como diera lugar.” (El resaltado es mío).

Para hacerlo corto, el  mes septiembre de 1984 sólo tuvo “un miércoles 19”, por lo tanto, es un error formular la oración de la manera mostrada. Debería decir “El miércoles l9 de septiembre de l984” o “Un miércoles de septiembre de 1984”.

Pero como digo, son cosas sin mayor importancia en las que no vale la pena ahondar más. Lo que sí considero importante es la manera de manejar y presentar la información.

Primero que nada, considero que al libro le haría falta una buena dosis de tijera. Eliminar bastante información que se repite en varias partes de la obra sin ninguna necesidad y que llega a resultar hasta aburrida. La reiteración de la información podría resultar necesaria en el caso de un reportaje publicado por entregas en el que podría ser útil recordar cierta información, no así en la realización de un libro.

El principal problema que le encuentro a “Sangre en el Diván” es que no es un reportaje en el sentido estricto de la palabra ni tampoco una novela o una historia novelada.

La autora parece mostrar cierto empeño desde el principio en presentar a Edmundo Chirinos como una especie de monstruo, llegando incluso a dejar entre líneas la posibilidad de que el siquiatra sea un asesino en serie, comparable, como lo expone en varios relatos del texto, a Hannibal Lecter, personaje cinematográfico recordado por la mayoría por el film “El silencio de los inocentes”, protagonizado magistralmente por Anthony Hopkins en el papel del sicópata homicida.

Si bien es cierto que lo hecho por Chirinos es un acto aberrante y monstruoso, reprobable tanto desde el punto de vista de la ética profesional como de la moral, que se paga con cárcel como en efecto lo está haciendo el siquiatra, hasta donde se sabe y hasta donde ha conocido la justicia, no se puede decir o insinuar que Chirinos es un homicida en serie como se deja entrever en el libro de Pacheco. Hasta que surja una nueva denuncia y juicio al respecto, Chirinos, según la justicia, es sólo responsable de la muerte de Roxana Vargas y de tener en su poder 1200 fotografías de mujeres desnudas o semidesnudas, algunas dopadas según se desprende del libro.

Repito, hasta donde se conoce, esos son los hechos. Lo demás son especulaciones de la autora y de las personas entrevistadas para la realización de libro. Como es especulación el decir o insinuar que un vigilante pudo no sólo haber ayudado a Chirinos con la desaparición del cadáver de Roxana, sino que tal vez participaba de los actos lascivos junto con el siquiatra.

En esa parte también haría falta un buen recorte, como la haría en los testimonios de los expertos que, en algunas ocasiones más parecen chismes de tertulianas de la prensa del  corazón que declaraciones serias para un reportaje. No voy a decir que bien podría la autora habernos ahorrado las descripciones detalladas y hasta cierto punto escabrosas y amarillistas de los procesos de exhumación y autopsia de la víctima. Digamos que eso forma parte de un estilo periodístico que, aunque no es de mi agrado, se ha extendido en todo el mundo y que vende porque tiene su público. Pero sí es necesario que quede bien separado lo que es simple especulación de los entrevistados de lo que puede tener un basamento científico.

Todo lo que puede formar parte de las especulaciones de los entrevistados, por muy expertos que sean, ha debido ser suprimido en el texto, dejar asentado sólo lo que tiene un valor científico, que aporte datos importantes para la elaboración del reportaje. Está de más que en varias oportunidades se insinúe una posible homosexualidad o bisexualidad de Chirinos basados en su amaneramiento, muy acorde con la personalidad del seductor, por cierto, que se muestra refinado y galante para conquistar.  De la bisexualidad del siquiatra no parece haber más pruebas que rumores y chismes, en un país bastante homófobo donde, por lo demás, es un deporte decirle a alguien homosexual cuando se quiere descalificar.

Otra posibilidad habría sido que la autora se dedicara a hacer una novela policíaca con la información recabada. Que creara unos personajes a los cuales perfectamente podría poner a decir todo lo que a primera vista forma parte de especulaciones, suposiciones o chismes.

Tal vez una novela que podría comenzar con este párrafo del libro:

“El comisario Orlando Arias, a pesar de tener casi cinco años de jubilado, no faltaba a su rutina de comprarse los principales diarios del país, y antes de tomarse su primer café abría la página de sucesos. Leía los diarios de atrás para delante. Así se lo había enseñado su padre, legendario investigador cuando la época democrática en la segunda mitad del siglo XX. Orlando repetía que a pesar de su retiro obligado seguiría siendo policía.

La información de Roxana llamó su atención. La mención de Chirinos en el caso le recordó una denuncia que se había recibido en el organismo policial, unos l5 años atrás, de un extraño robo en su residencia…”

Y a partir de allí armar todo un entramado de suspenso en el que los detectives buscan la verdad hasta encontrarla y hacer que el culpable pague por su delito.

Qué tal una historia en la que, como sostiene la mamá de Roxana, la víctima haría lo imposible por hacer que su victimario pague por sus delitos. Es por eso que aturdida por los golpes que le asestara el siquiatra contra el diván y la pared, Roxana, consciente de que está viviendo sus últimos minutos, se arranca un zarcillo y lo tira sobre la alfombra para que quede como evidencia de  que ella estuvo allí al momento de morir y que sirva para inculpar a su seductor siquiatra.

Esto es sólo un ejercicio de imaginación para mostrar lo que se podría haber hecho en el campo de la ficción con la información obtenida por la periodista y que en ese caso sería perfectamente válido que los personajes hablaran y especularan. Lo que no me parece acertado al tratarse de un reportaje.

Por último, “Sangre en el diván” tiene dos aspectos más que me molestaron al leerlo. Primero, un cierto empeño de la autora en vincular de manera forzada el caso de Roxana con la figura del presidente Chávez porque, si  bien es cierto que él no pierde oportunidad para interferir con la administración de justicia en el país, llegando incluso a ordenar sentencias en cadena nacional, en este caso parece haberse mostrado comedido y al margen. Segundo, el anexo de la entrevista de Miyó Vestrini a Edmundo Chirinos, haciendo hincapié en la presentación de que la periodista había sido paciente del siquiatra y que unos meses después de esa conversación se suicidó. Ese anexo me dejó ciertas lecturas entrelíneas. ¿Acaso se pretende hacer ver que Chirinos pudo haber inducido a Miyó al suicidio? ¿Por qué ese anexo que en realidad no aporta mayor información ni al caso de Roxana ni a la investigación? Seguro estoy que existen muchas más entrevistas y declaraciones del siquiatra que podrían aportar más sobre su polémica, narcisista, enferma y seductora personalidad que la publicada como anexo de este libro.

Creo que la información contenida en “Sangre en el diván” puede ser la base para un buen libro bien sea periodístico o de ficción. A mi entender, lo leído, no puede ser considerado como una buena obra.

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Acerca de Blog de Golcar

Comunicador Social, nacido en Mérida, Venezuela. Actualmente, vivo en Maracaibo y tengo una tienda de mascotas.

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  1. Buena y detallada reseña.
    Se nota que la autora es periodista, por algunas escenas sensacionalistas y especulaciones.
    Un abrazo desde Uruguay.

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  2. Excelente artículo, si un día quieres hablamos sobre este caso,yo fui amiga del Dr. Chirinos y te puedo dar información de primera mano, en este libro se dicen muchas mentiras y muchas verdades a medias.
    Saludo Golcar
    Jenny

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  3. He leído “Sangre en el Diván” y de verdad me pareció cruda e iverosimil la historia de que Chirino haya violado y matada a la pobre muchacha a quien le confió sus problemas (la madre de de la occisa también era paciente suya)…

    Pero por el otro lado… Que potestad tiene el derecho decir alguien que la juventud de los 80 eran la “generación boba” siendo el un “viejo verde” que “cazaba pollitas”???

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  4. Leí el libro recientemente , diciembre de 2014 y sinceramente me atrapó conocía el caso pero no había tenido la oportunidad de ojear lo escrito por Ibeyise, pienso que la obra debe analizarse de manera periodística , ya que la autora tiene esta profesión como oficio, y sus publicaciones anteriores tienen este enfoque.

    Estoy de acuerdo en que hay información que se repite a lo largo del escrito , me causó mucha gracia la subjetividad de Pacheco al titular el capítulo de la entrevista con Chirinos como “El Delirio”.

    Como reportaje es muy completo y a mi criterio muy digerible, esta escrito para todo público, cosa que debe hacer un periodista llevar algo de interés social a un publico general.

    En mi opinión periodísticamente cumplió , y seria muy entretenido que algún novelista se base en este trabajo para realizar este género y así contar la historia de otra forma.

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  5. Llegue aquí de rebote pues originalmente en tu blog busque la nota sobre “La Habana sin tacones” la cual me pareció extraordinaria, sentí hasta envidia pues me hubiese gustado tener la facilidad de expresar las ideas y la capacidad de análisis que allí evidencias. Después me puse a hurgar otros temas y me divertí mucho leyendo el de las toallas sanitarias ecológicas al cual solo le agregaría que has debido recomendarles el uso de la tusa en sustitución del papel higiénico pues también son ecológicas y servirían como abono, pero luego pensé que podían malinterpretarse y existiría el riesgo que alguien las confundiera con un consolador!! Yo no soy un avezado lector y muy poco se de letras pero cuando los buhoneros convirtieron en bestseller “Sangre en el diván” de Ibéyise Pacheco, me deje llevar y lo compre, cosa de la cual me arrepiento pues me pareció aburrido y mal escrito con errores que hasta un analfabeta funcional como yo podía apreciar, pero cuando me enteraba de la opinión de familiares, de amigos y sobre todo de críticos por tv, radio o por la prensa, sobre lo extraordinario de esa obra sentía hasta pena por lo que yo pensaba de ese libro y sentía que era que a pesar de mis 59 años yo no había madurado como lector, pensé – guardando las distancias- que lo mismo me había pasado cuando siendo estudiante de bachillerato me “obligaron” a la lectura de “cien años de soledad” la cual en esa 1 era ves me pareció aburrida y luego muchos años después la releí y quede prendado de esa obra a tal punto que como las mises es mi obra favorita y ya la he leído 5 veces. Y como tu opino que “Sangre en el diván”no es una buena obra, que deja mucho que desear, pero ahora se que comparto la opinión con un buen periodista, y prometo no leer “el grito ignorado” de la misma autora hasta no leer la opinión que tu puedas tener.
    Saludos y te deseo mucho éxito en lo que emprendas
    CJP
    cajotap@hotmail.com
    twitter@cajotap

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  6. Hace varios meses lei el libro y ayer vi el documental q se realizo con respecto al caso, respeto la ideologia politica de cada quien, aunq no comparto el actual gobierno no me parece q la muerte de alguien se deba politizar. En el documental dicen q una de las hipotesis de la muerte de Roxana fue, UN CRIMEN POLITICO, por dios semejante estupidez q triste q en Venezuela pensemos q todo es culpa de un gobierno u otro, abramos los ojos y creemos conciencia q eso es lo q falta..

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  7. De mi lectura del libro quedan dos cosas para tener en cuenta:

    La pacatería de esta sociedad que fue -y sigue siendo- su cómplice por tanto tiempo. 40 años rodeado de expertos colegas entre los cuales, unos cuantos, sabían de la práctica deleznable que Chirinos convirtió en su rutina “profesional”.

    La evidencia fue tan contundente que al gobierno no le quedó más remedio que dejar que lo enjuiciaran, de hecho en las re-lecturas se pueden encontrar detallitos sobre el presi y su ex esposa.

    De acuerdo con la mayoría de opiniones anteriores en cuanto a la forma y fondo, y si yo fuera Ybéyise reeditaría el libro atendiendo a dichas correcciones. Allí hay más pues ¿Cuántos más existen como él en el libre ejercicio?

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  8. Margarita Liscano

    Leí el libro, y debo confesar que no me produjo ningún tipo de interés, salvo dolor, por la muerte de una persona joven, cargada de problemas de autoestima; no sentí esa tensión implícita en las novelas policiales…en cuanto a la parte de investigación, se me tornó aburrida. El anexo, es lo único que me parece salva al libro que aunque no tiene nada que ver con el caso, permite conocer un poco la psiquis del personaje en cuestión, y es allí donde pude, para mi asombro, entender a un profesional brillante en sus posiciones científicas, amen de si narcisismo y que ademas se convirtiera en un asesino.

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  9. Mateo Garcia

    tengo 74 anos.,conoci por coetaneo al dr Chirinos en la UCV.,soy graduado en Ingenieria.La epoca de Petkoff,,H.Cardozo,etc fue una epoca trascendental en la lucha por lograr el estatus de la unversidad actual..Chirinos no fue un destacado politico., sus logros por llegar al rectorado estan plagados de manipulaciones fariseistas que Ibeyise no recoge en el libro por no conocer de trato a Chirinos.,sin embargo llego a rector con un arreglo que bien puede leerse en los periodicos de la epoca..No creo que Chirinos a pesar de haber asesinado a Roxana sea un asesino en serie,simplemente .,un hombre de 74 anos con el asedio de una chica mal orientada y peor asesorada creyo que la situacion podria irsele de las manos y la golpeo en un arrebato muy propio de los megalomanos como si es chirinos que se cree que pontifica en sus declaraciones..debera pagar por su crimen.,este caso no tiene atenuantes.el libro es un reportaje/novelado sin valor literario.,recuerden que ibeyise es periodista no novelista como sus detractores la quieren evaluar

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  10. El sábado me mandaron por correo electrónico el libro de Ibéyise en PDF. Vino en uno de esos mensajes que amigos que parecieran no tener otro ofico que mandar mensajes con malos chistes y chistes peores a sus contactos. Ese no lo borré. Baje el archivo y lei el libro ayer domingo.
    Me gustó tanto que le pedí a mi hermano en Caracas que lo comprara (él maneja una pequeña cuenta que tengo en Venezuela). Es la forma correcta de honrar y respetar el trabajo de Ibéyise.
    También me gustó el comentario de Golcar, aunque discrepo con él en cuanto al valor y relevancia de la entrevista que Miyó Vestrini le hizo a Chirinos.
    Tengo razones personales para interesarme en el libro: Chirinos me dio clase de neuropsicología en la UCV. Años mas tarde lo vería todos los miercoles en el consejo del decanato de humanidades. Yo era delegado estudiantil.
    Chirinos nunca me causó admiración ni rechazo. Había otros profesores más interesantes: Santoro, Che María, José Miguel, Yolanda de Venanzi, Carlos Muñoz y Roberto Ruiz con los cuales era mas interesante y mucho más probable compartir.
    Pero el libro de Ibéyise revela cosas muy interesantes. Como dice Golcar, es obvio que hizo una gran labor de investigación y dibujó un retrato de Chirinos que todos debieran conocer, no solo por tratarse de un hombre en específico sino por el gran peligro que representan psiquiatras que nadie vigila. Como las cajas de cigarrillos, los consultorios de psiquiatría deberían tener avisos advirtiendo a los pacientes de los posibles peligros que corren en esos recintos. Por lo menos si no avisos, copias del libro de Ibéyise.
    Chirinos tenía más de 40 años con esas mala costumbres de dopar a sus pacientes y tomarles fotos desnudas.

    Responder
  11. en realidad estoy empezando a leer el libro y es que cuando me coloco a leer el libro no lo quiero dejar de leer.. pero tengo otras obligaciones.. en realidad me entrisrese la muerte de roxana una chica tan joven.. pero asi es la muerte tan impredesible.. no se si todo lo que se euncuentra plasmado en el libro sea la realidad de como sucedio todo..pero lo veo muy intersante. y he investigado mucho en cuanto a este altercado si le puede decir.. este contiene mucha informacion y de verdad que me gustaria seguir leyendo para conocer esta historia con mas profundidad..

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  12. Muchísimos errores en cuanto a la terminología médica, quizá errores de tipeo, pero creo que debió ser revisado antes de publicarse.

    No tengo a la mano el libro, pero de lo que recuerdo son incorrectos: “de cúbito”, lo correcto es decúbito. “Aura madre” no existe, el nombre es duramadre. “Ventriluocos” cerebrales, lo correcto es ventrículos cerebrales. “Zona de Brocan”, lo correcto sería Brocca. “Electrodermo”, supongo que se referia al Ectodermo.

    Otro error, aunque no médico es “En seguida”.

    Y así muchos otros, sin contar en muchas ocasiones la redacción similar a periódico amarillista o de chismes de farándula.

    También estoy de acuerdo con que el anexo brinda poca o nula información al caso Roxana, pienso que más bien se agregó para darle más grosor al libro.

    Que sea un best-seller no le quita que no sea perfecto.

    Saludos.

    Responder
    • Andrés, gracias por leer y comentar en mi blog. Efectivamente, algunos de los errores que mencionas los noté al lleer el libro como la expresión “posición de cúbito dorsal” que, sin mal no recuerdo, la remata redundando al decir “De cúbito dorsal boca arriba”, pero no quise destarcarlos en el post, primero, para no hacerlo excesivamente largo, segundo, para no parecer un “caza gazapos” o que tengo algo personal contra el libro o la periodista o a favor del psiquiatra que cometió el crimen y, tercero, para no tener que releer ese reportaje. Te reitero mi agradecimiento por leer el blog y te invito a que si lo deseas veas el artículo en http://www.infociudadano.com/2011/04/09/sangre-en-el-divan-edmundo-chirinos-ibeyise-pacheco/ y agregues allí también tu comentario. Saludos.

      Responder
      • Daniela Senabre

        Comparto sus opiniones, el libro me pareció tedioso, se repiten datos una y otra vez, parece más un reportaje que otra cosa. En oportunidades no se si estoy leyendo una serie de datos desordenados, un libro de citas o la misma historia repetida mil veces. Realmente es una perdida de tiempo. Buena como periodista le falta mucho como escritora.

      • Quisiera leerlo.. Te agradeceria mucho si por favor lo puedes enviar a mi correo… 🙂 shana2960@hotmail.con

  13. El magnífico libro de la Licenciada Ybéyise Pacheco, Sangre en el diván. El extraordinario caso del Dr. Chirinos, está convertido en un auténtico best seller, y actualment ocupa el primer lugar en ejemplares vendidos en el país. Los señalamientos críticos de Golcar Rojas no le restan en absoluto los méritos que esta publicación posee. Otros libros de autores más reconocidos en el mundo de la literatura, adolecen de errores mucho más graves que esas dos nimiedades señaladas. Es de ociosos ponerse a la caza de gazapos. Cuando en la reseña de marras se insinúa que pudo haber sido una novela elaborada en el campo de la ficción con los datos recabados, se le eliminaría lo sustancial al libro de la periodista Pacheco y le restaría seriedad. Esa insinuación raya en lo ridículo. Ese libro es un documento de hechos reales que está sacudiendo las conciencias en Venezuela sobre los falsos valores. Golcar Rojas, deje la envidia. Eso le hace mucho daño a su espíritu.

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  14. Yo no creo que Ibéyise Pacheco haya escrito “A pesar de ser de la provincia…” por descriminar o por ser arrogante. Lo entendí como algo que ha sucedido y lamentablemente sigue sucediendo, la pobreza en Venezuela se acentua en la provincia debido al lamentable centralismo que nos ha acompañado durante tanto tiempo y es evidente que a mayor pobreza menores las posibilidades de educar a tus hijos. Y prueba de ello es que yo creo que el 90% o más de los habitantes de Caracas no son Caraqueños puros en su mayoría han sido hijos de inmigrantes internos en la busqueda del sueño americano nacional, es decir Caracas

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  15. Zoleiva Rojas de Santos

    Justamente anoche hacía los comentarios referentes a la obra y hoy leyendo tu blog me sorprendi al ver que tenenemos la misma opinion, ademas encuentro mucha mezcolanza y hasta incoherencias en la redacción, pienso que deja mucho que desear como reportaje y no llega a tener las mínimas características de novela policiaca, sin embargo es un esfuerzo hecho por la autora para dar a conocer un caso tan triste y deprimente como fue el crimen de esta muchacha y que gracias a Dios no quedó impune.

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  16. Moreida de Delgado

    Yo tampoco lo he leido, pero como soy fan del bloguero,
    creo en su opinión, cuando me lo pase Zole lo leeré. Pues lo tengo pero en internet y no me gusta leer cosas tan largas en la computadora

    Responder
  17. Alejandra Surok

    Pues de total acuerdo con usted .Golcar ! Tanto escritor(a) valioso (a) e el paìs que no encuentra quien le publique su obra. y este mediocre trabajo de Ibèyise Pacheco vendièndose por efectos de la grosera propaganda mediatica y de su condiciòn de periodista polìtica (muy criticada en ese ejercicio, por cierto ). Còmo es posible 1

    Responder
  18. Hoy por casualidad curioseando en la web, lei reportajes acerca del libro “sangre en el divan” de ybeyise pacheco, la verdad no he leido el libro, solo la reseña del mismo, y en verdad siento curiosidad por leerlo, aún con los pequeños errores que mencionas. saludos

    Responder
  19. Lala de Balestrini

    Yo tampoco he leído el libro y de verdad es un tipo de lectura que poco me llama la atención, sin embargo ahora, después de leer lo escrito por Golcar, pues voy a esperar que quedaron es enviármelo y lo voy a leer y por lo que dice el bloguero que quiso Ybéyise Pacheco darle un toque de suspenso será ¿que ella leyó la serie Millenium, el primer libro que se llama “los hombres que no amaban a las mujeres? habría que leerlo para poder opinar con propiedad, de todas maneras si Golcar lo ve de ésta manera por algo será

    Responder
  20. Jesús Peñalver

    Lo que el bloguero señala atinadamente, que de suyo revela que leyó con interés la obra de marras y que en su ánimo no hay insana intención, lo comparto plenamente. Añadiría, la grosera propaganda que del libro hace a cada rato la pareja de la autora, y el descrédito que pudiera afectar al académico Alexis Márquez Rodríguez quien afirmó: “I.P es una extraordinaria escritora”. Sugiero lectura del post.

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  21. Nelly Tsokonas

    El libro de Ibéyise Pacheco no es una novela, ni creo que la autora pretendió presentarla como tal; es el reportaje de un caso policial entre miles, que se salvó de quedar empolvado, por la notoriedad del criminal.

    Por otra parte, no creo que nadie haya comprado el libro con una expectativa distinta – y si se quiere con cierto morbo – de conocer las interioridades del caso, y en ese sentido, el libro cumple con lo esperado.

    Debo añadir, sin embargo, que considero muy válidas para cualquier escrito las observaciones hechas por el autor de este artículo.

    Responder
  22. Chirinos jamas ha sido santo de mi devoción, siempre le vi cara de loco y de homosexual (no soy homófobo ni siquiatra, aclaro). A la “escritora” nunca la he leido. He visto el libro en mensión pero no ha asado por mi mente leerlo porque a la escritora, como dije, no la conozco y no me interesa la vida de chirinos. En muchas partes (periodicos, blogs, etc.) he visto comentarios negativos del libro pero no pensé verlos en este blog – al cual siempre leo. La razón es que si el libro es tan malo ¿por qué leerlo? ¿ por qué hacerle tanta publicidad ? . Se le está haciendo un enorme favor a la escritora porque de tanta propaganda ya a mí me están dando ganas de comprarlo. Si como se dicen, se trata de involucrar a Chávez, es ridículo, sólo que se le halla volteado a Chirinos. de lo contrario ya hubiese ordenado su liberación.

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    • La verdad, Romer, yo tampoco pensé que escribiría en mi blog sobre ese libro porque ni siquiera pensaba leerlo. Sucede que en un viaje relámpago a Caracas se lo vi a varias personas en la mano y me llamó la atención que se estuviera vendiendo tanto, luego, cayó en mis manos por casualidad, empecé a leerlo y estuve a punto de dejarlo pero dije: “Lo voy a terminar y luego escribo algo al respecto”. Y aquí está el resultado de esas casualidades.

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  23. Ligia Istúriz

    No he leído el libro “Sangre en el diván ” de la periodista Ibéyise Pacheco, ni tengo la intención de hacerlo porque el tema y el género no convocan mi pasión de lectora. En otro contexto, sin embargo, me interesan – y comparto- los conceptos de Golcar Rojas , considerados, en abstracto.- Entre ellos lo que define al reportaje en tanto género informativo, las exigencias de calidad, de sintaxis, de presentación, el ejercicio de la síntesis, el manejo de las especulaciones de entrevistados, las eventuales “inducciones al error ” por parte de un autor de información , el empeño en darle un sesgo político a la historia, elementos todos que aplican a cualquier obra de de la naturaleza de la examinada…Desde este punto de vista, me resulta importante el texto de Golcar, a quien siempre. tengo gusto en leer.

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