Canal RSS

¡Auch! una obra de teatro, un país, un dolor…

Publicado en

La agrupación Chilena Phi clausuró el I encuentro de teatro "Arribando al Puerto de Maracaibo".

Hace poco tuve la oportunidad de volver a experimentar el poder purificador del arte. Justamente, en el Día Nacional del Artista Plástico, pude sentir de nuevo la capacidad que tienen los artistas y sus manifestaciones y expresiones para hacernos superar los sentimientos mezquinos y las miserias que otros nos puedan dejar en el camino.

Como si fuera magia, el teatro logró transmutar toda la carga y energía negativa de un discurso originado y pronunciado desde y por el resentimiento. Luego de un poco más de una hora de excelencia y buena vibra en las tablas del Teatro Baralt, el mal sabor dejado por ese discurso quedó sólo en un mal recuerdo. En una anécdota equivocada e inoportuna. Nada que una buena dosis de arte no pudiera curar.

Sucedió durante la clausura del I encuentro de teatro “Arribando al Puerto de Maracaibo”, producido por la agrupación Ciudad Puerto Teatro para la celebración de sus cinco años de vida.

Los organizadores del evento decidieron hacer un homenaje a Fernando Acosta, reconocido personaje de las tablas zulianas cuya carrera ya alcanza los 40 años de vida. A tal fin, seleccionaron a su esposa, Betulia Camacho, para que hiciera un discurso en el que rememorara un poco la vida y obra del creador zuliano.

Ella, haciendo honor a su nombre, Betulia, como el boxeador homónimo, también zuliano, se enfundó los guantes y, entre palabras soeces, a ratos altisonantes y en muchas oportunidades pretendiendo ser graciosas sin alcanzar su objetivo ni arrancar al menos una mueca de sonrisa del público, desarrolló un discurso que más que rendir homenaje a la carrera de Fernando, parecía un reclamo cargado de resentimiento, basado en miserias y comentarios que supuestamente habría escuchado en el trascurso de esos días de festival.

Chimbangles de San Benito no podían faltar en la clausura del festival

Mientras escuchaba a Betulia y trataba de evadir la situación conectándome al twitter, por coincidencia, aparecían en mi timeline tweets que se referían a un discurso de Aristóbulo Istúriz sobre el supuesto racismo del venezolano y la necesidad de crear una ley antirracista. Se me hacía difícil creer que ambas situaciones estuvieran aconteciendo al mismo tiempo en Venezuela, con cientos de kilómetros de distancia de por medio pero unificadas por el mismo discurso de odio y separación que desde las altas esferas del poder se viene modelando desde hace 12 años. Por ocasiones, los desafortunados chistes de Betulia me recordaron los que hace frecuentemente el presidente Chávez en sus cadenas de medios.

No podía dejar de preguntarme si en la larga y productiva carrera teatral de Fernando Acosta no había logros alcanzados y buenas experiencias vividas que le permitieran a su esposa desarrollar un discurso en positivo, de crecimiento. Un discurso que resaltara éxitos del creador y no que se basara en las miserias de él o de quienes le rodean o adversan.

¿Por qué, en lugar de contar que escuchó a alguien decir: “cómo le van a hacer un homenaje a ese chavista de mierda”, no relató los motivos que llevaron a los organizadores del festival para seleccionarlo a él, entre muchos otros creadores, para rendirle un reconocimiento?

El discurso estuvo fuera de tono, inoportuno y desafortunado y creo que Fernando Acosta, luego de 40 años dedicados al teatro, se merecía algo mejor y más positivo.

Desde Chile llegó Phi para auxiliarme

Afortunadamente, el poder redentor y purificador del arte llegó en mi auxilio de manos de la agrupación chilena Teatro Phi y, a pocos minutos de empezado el espectáculo, el amargo sabor de lo sucedido ya había pasado y los resentimientos y mezquindades no eran más que un mal recuerdo.
“Auch!” es el nombre del espectáculo que nos ofreció Phi, una divertida y creativa puesta en escena en la que seis incansables personajes sacan ritmo y música de cuanto elemento se les cruza en el camino, en una ambientación que nos traslada de inmediato al fabuloso mundo del comic.
Tubos de PVC, botes plásticos de basura, barriles plásticos, palos, hasta encendedores Zippos son válidos para extraerles contagiosos ritmos musicales. La percusión corporal, pilar fundamental de la agrupación, está presente desde el comienzo de la pieza hasta el final y uno no puede menos que maravillarse con la magia que logran en escena y la capacidad que tienen los actores para resistir los golpes (Auch!) y aguantar con la energía a tope en todo momento durante los 70 minutos que dura la obra

.
En el programa de mano de la agrupación lo explican así:

Percusión con el cuerpo y objetos cotidianos
Si bien en muchos bailes y ritos de pueblos originarios se utilizan el cuerpo y la voz como instrumentos musicales, es la llegada de esclavos africanos a Norte América lo que marca el inicio del body percussion como lenguaje musical. Al ser privados del djembee (tambor africano) utilizaron su cuerpo, las ollas donde comían y las mismas botas de goma que calzaban para crear música y así poder continuar con sus ceremonias y rituales”.

Ese vendría a ser el punto de partida y si bien sorprende apreciar los sonidos que estos talentosos teatreros pueden sacar de los objetos que los simples mortales vemos de una forma más utilitaria, no sorprende menos la sincronización que alcanzan los seis integrantes en unas casi que imposibles secuencias de movimiento y voz. Ejecutan movimientos, sonidos y voces simultáneos con precisión de relojero y a increíble velocidad.

Auch! Es un espectáculo cuidado y riguroso desde todo punto de vista. La iluminación, los efectos especiales, los movimientos y desplazamientos en la escena, todo vigilado y controlado al mínimo detalle. Pero, lo mejor que tiene la obra es que, aunque son cinco años de trabajo los que hay detrás de Auch! y muchas horas de agotadores ensayos, uno como espectador no nota el esfuerzo. La pieza es un solo disfrute desde el comienzo hasta el final, fluye cargada de adrenalina y ritmo. Se siente que los intérpretes gozan con su trabajo y los espectadores gozamos aún más. Al final, la obra ha logrado captarlo a uno de tal forma que nos sorprendemos siguiendo a los actores en las secuencias de aplausos y sonidos que nos proponen, lo que hace que tanto ellos como uno termine cargado de energía, vitalidad y buena vibra.

De Brasil llegó Milongas

De Brasil llegó la agrupación Milongas con "La carreta que cae"

Ya la noche anterior nos había divertido la agrupación brasileña Milongas con la obra “La Carreta que cae” una pieza inspirada en el teatro de Federico García Lorca y que en tiempo de farsa y tragicomedia, al estilo de los títeres de cachiporra, nos contó las peripecias de Cocoliche y su amada Rosita para evadir su matrimonio por conveniencia de esta con Don Cristiviño, boda pactada por su madre a cambio de una bolsa de dinero que la haría salir de la pobreza.

La ingeniosa puesta en escena de los brasileños al ritmo de la música del país de la samba, las excelentes actuaciones en las que los artistas dejaban al descubierto sus talentos para actuar, bailar, cantar y tocar instrumentos, al tiempo que se lucían con la manipulación de títeres y de sombras, los versátiles dispositivos escénicos utilizados, hicieron que la obra fuera disfrutada por igual tanto por los adultos como por los niños

.
Nuestra realidad golpea una vez más ¡Auch!

Pero la terrible realidad que vivimos en un país dividido en dos toletes no se cansa de golpear. Al día siguiente de disfrutar la obra chilena, se me ocurrió convocar por BB pin a mis contactos para que asistieran a La Estancia de PDVSA y disfrutaran del excelente espectáculo que PHI nos regaló. Una amiga me respondió:

“No visito
sitios auspiciados por la revolución. Es un problema ético. Ojalá les estallen las luces y se forme un

Cuando todo esto pase, ¿cuánto arte necesitaremos para superar odios y resentimientos?

verguero sin parangón”.

Yo, que entiendo que hemos llegado a un punto casi sin retorno en la división del país, le respondo, a manera de broma que la incite a pensar:

-Jajaja ¡te tendrás que mudar de país!

Ella:  “No lo creo, Ellos se irán del país”.

Yo:  “Si les seguimos cediendo espacios, no se irán. Nos están haciendo como en “Casa Tomada” de Cortázar. Nos van arrinconando y nos van dejando solo el patio trasero”.

Ella:  “En mi día a día, yo nunca me he dejado acorralar 🙂 Es una forma de vivir de siempre”.

Yo:  “Hay espacios a los que no vamos porque ellos se los han apropiado. Espacios que existen porque pagamos impuestos y porque son subvencionados con el petróleo que es de todos. ¿Por qué no ir allí? ¿Por qué asumir que es de ellos? Cada vez hay más lugares a los que no vamos porque ellos se los agarraron y no sólo se lo permitimos, sino que se los dejamos. Y así nos van dejando las sobras. No vamos a La Estancia, no vamos a los Bicentenarios (bancos y supermercados) no vamos al Teresa Carreño,  no vamos al antiguo Ateneo de Caracas, ahora Universidad de las Artes, y así,  no
vamos a más de medio país porque, “por ahora” son “zonas rojas”.

Al final, nos despedimos con un beso, como corresponde a dos amigos que se quieren mucho a pesar de los desencuentros, pero yo quedo pensando en ¿cuánto arte vamos a necesitar cuando todo esto pase para poder superar tanto odio y tanto resentimiento sembrado en nuestros corazones y almas? ¿Cuántas obras de teatro, cuánto cine, cuánta danza, cuánta pintura,  harán falta para que nos rediman, nos transmuten y nos reúnan en un solo país?

Anuncios

Acerca de Blog de Golcar

Comunicador Social, nacido en Mérida, Venezuela. Actualmente, vivo en Maracaibo y tengo una tienda de mascotas.

»

  1. Pingback: ¿Fiesta Bicentenaria o lanzamiento de candidatura? « Golcar's Blog

  2. Adriana Marchena

    Amigo Golcar he quedado muy movida con tu nota que por demas esta decir esta excelentemente escrita, con mucha elegancia montas a quien lo lee en un roller coaster de emociones… Pero quisiera opinar con respecto al final de tu nota, el diálogo con tu amiga: a tu amiga la entiendo muchisimo y mi empatía con ella es muy grande y es que ya en nuestro pais llegamos a un estado en donde nos cuesta tanto encontrar un terreno común, en donde nos cuesta tanto buscar la empatía en nuestros corazones para lograr la tolerancia y no tienes más que ver el resultado de lo que pasó en La Estancia para no pensar en darle la razón a tu amiga, porque de yo haber asistido a La Estancia ese dia hubiera significado que yo soy parte de aquello que vivió Josep Ramió en ese lugar, no sé si estoy actuando y pensando de manera egoista pero todo lo que este cerca de esta gente, todo lo que pase por sus manos y los involucre yo lo quiero lo mas lejos de mi vida posible. Y sí Golcar, ya vendran tiempos de arte reconciliador tengamos fe en que eso será asi pronto

    Responder
    • Adriana, te entiendo perfectamente a ti y a mi amiga porque yo mismo tengo que hacer diariamente ejercicios de aceptación, comprensión y tolerancia (que en este caso creo que sí es el término adecuado porque tolerar implica soportar lo que a uno no le gusta) para no dejarme llevar por la rabia que me producen las injusticias y los desmanes de un régimen que cada día se hace más autoritario y abusivo. Trato de dominar mis impulsos y pasiones y pensar sólo con la cabeza y la conciencia porque sé que es mucho el odio que se nos ha ido acumulando en el corazón en estos 12 años de atropellos y de afán divisionista. Lo que planteo en el post es lo que racionalmente me dicta la mente y creo que es lo que debemos comenzar a practicar todos para ir superando los resentimientos que nos han sembrado a ambos lados del país. Tarde o temprano, esto tiene que acabar y quedaremos nosotros como venezolanos que tendremos que vivir y compartir un mismo suelo patrio. Un abrazo y gracias por tus generosa opinión sobre mi escrito. Bienvenida a este rinconcito de descarga y comunicación.

      Responder
  3. Chamo, excelente blog. Comparto absolutamente todas tus preocupaciones y posiciones en torno al problema que afecta a todos los venezolanos. Como siempre, sin ningun desperdicio tus escritos. Saludos como siempre chamito.

    Responder
  4. Solo para complementar… En nuestra segunda presentación en La Estancia no nos trataron muy bien (nos tuvieron más de 4 horas encerrados, a los técnicos los citaron a las 3 de la tarde y a nosotros a las 11 de la mañana), además la gente de iluminación se portó pésimo, los focos los terminamos cambiando nosotros, pues ellos no trabajan nada y se ganan el dinero con el mínimo esfuerzo, comentario que no me quise guardar frente a la periodista de PDVSA, y que expresamente me censuró. Yo le sugerí que si quería luego editara la nota, pero no me dejo hacerlo frente a la cámara. Resultado, la gente de iluminación se fue y nos dejó desmontando a oscuras, y al día siguiente nos suspendieron la presentación en PDVSA Paraguaná. Una lástima. Sin embargo nos llevamos el mejor recuerdo de la gente que nos fue a ver y del Teatro Baralt, donde los técnicos están para apoyar a los artistas.
    Un abrazo desde Chile, y ojalá el futuro nos depare mucho más de este lindo y caluroso país.

    Responder
    • Josep, como venezolano, me siento absolutamente avergonzado que a unos invitados internacionales y de la calidad artística como la de PHI los hayan tratado de esa manera. Lamentablemente, esos son los tiempos que nos están tocando vivir en estos momentos a los venezolanos y de los que no escapan quienes nos visitan desde el exterior. A nombre de todos los que disfrutamos de su excelente espectáculo en el Baralt quiero agradecerles una vez más que nos hayan deleitado con tan alta calidad artística y, ojalá en un futuro no muy lejano podamos contar con ustedes una vez más en nuestro país. Les prometo que los venezolanos con las actitudes como las sufridas por ustedes en La Estancia son los menos, aunque a ratos no lo parezca. No sé qué les puedo decir que mejore la imagen que se puedan haber hecho de nuestro país luego de tan lamentable experiencia. Sé que al público que asistió a Paraguaná para ver Auch! no les dieron una explicación razonable e incluso les prometieron que para el mes que viene ustedes estarían presentándose allí. Espero de verdad que sepan disculpar y que puedan olvidar, por favor, quédense sólo con la buena vibra y energía del Baralt y estaré esperando una nueva visita de la agrupación. ¡Mucha mierda para PHI en todas sus futuras presentaciones, ustedes se merecen lo mejor porque se lo han trabajado!

      Responder
      • Lala de Balestrini

        De verdad Golcar que verguenza por la que estos bichos (porque no merecen otro calificativo ) nos hacen pasar, pero como usted le dice a Joseph son muy pocos los venezolanos de esa calanha, ojala y Phi pueda volver a nuestro Pais cuando esta cuerda de incapaces se vayan para poder demostrarle como somos los venezolanos de verdad, con razon que Sandy se qued’o esperando la presentacion en Paraguana y estaba muy extranhada de que no les hubieran dado una explicacion.

  5. Zoleiva Rojas de Santos

    Golcar otra vez bravisimo!!!! me encanto este post, porque ayuda a la toma de conciencia para no dejar que una idea politica destruya los alimentos del alma. Pensemos que el arte en todas sus manifestaciones nutre el espiritu y calma las pasiones. Ojala y si puedan ir a La Estancia en (Cardon) Punto Fijo, es un lugar muy bello donde se presentan obras de arte espectaculares a las cuales asiste muy poco publico.

    Responder
  6. Lala de Balestrini

    La verdad es que decir que esta bello su post es redundar en lo mismo (me encanto) y es muy cierto no hay mal que el arte en (cualquiera de sus expresiones ) no cure, y es una verdadera lastima que nunca falta el diablo en misa y tenga uno que calarse ese tipo de personas donde quiera que uno asiste, pero que vamos a hacer como bien usted lo recalca no podemos seguir cediendoes los espacios a ellos porque menos se van a ir al contrario tenems que hacer que se sientan como cucarachas en pat
    io de gallinas.

    Responder
  7. Querido la verdad es que tus crónicas son estupendas, siempre las disfruto…y eso de que no hay nada que el arte no pueda curar, es así, aunque pareciera que los dos toletes en los que está dividida nuestra sociedad, no tienen respuesta.
    Un beso

    Responder
    • Comparto fla opinión de Elsy: yo también disfruto los escritos de Golcar; me invitan a reflexionar.
      El lenguaje de los sentimientos es el arte: un poema, un ramo de flores, un concierto, todos ellos parte de la gramática con que expresamos sentimientos que no pueden decirse con palabras.

      Es posible que el arte redima el rencor y una a la gente? A mi mente llegan evocaciones de un libro que leí hace unos años: The search for meaning in modern art” por Alfred Neumeyer. Para que tenga sentido, el arte debe encontrar resistencia en la audiencia, debe tocar alguna fibra del alma para que genere una respuesta. Un arte que no comprendamos, no toca ninguna fibra del alma. Neumeyer termina con la famosa cita de Kant sobre el vuelo de la paloma: “Sintiendo la resistencia del aire sobre sus alas, la paloma pensaría que en el vacío su vuelo sería perfecto”
      ¿Qué resistencia le ofrece el andamiaje de nuestras almas a los vientos del arte?
      Esa es una pregunta complicada a la cual no tengo respuesta ahora. Para dar una idea de lo complicada, considere que las opiniones de Betulia Camacho, el paquete de su discurso, es una forma de arte. No lo rechace de antemano. Recuerde que los Nazis hicieron un gobierno en nombre del arte, de la estética y ellos rechazaron el arte moderno con asco, con repugnancia.

      Ahora bien, aceptando que el paquete del discurso de Betulia es arte, de nuevo ¿Qué resistencia le ofrece el andamiaje de nuestras almas a los vientos del arte?

      Responder
  8. Ligia Istúriz

    En tu hermosa crónica, en la que tejes con singular pericia varios temas de reflexión, con el trasfondo de una obra tatral interesante, vuelve a adquirir protagonismo el odio, el resentimiento, la intolerancia que han separado al pueblo venezolano. Ay, Golcar, se necesitarán varias generaciones para la reconciliación . Y aún alcanzará a la Historia la marca de las cicatrices. He ahí un daño mayor en el que todavía es prematuro pensar, mas son muchos los pueblos que han dejado su testimonio en este tema.

    Responder
  9. Así está mi patria, tal vez algún día cambie y se transforme en lo que debe ser… una patria para los “Venezolanos”.

    Responder
  10. No tiene que ver con el dialogo final de este post, mas bien con la foto del blog y twitter. Algun
    fetichismo de pies?

    Responder
    • No, son sólo los pies que a lo largo de mi vida me han llevado a todo lo que por estas redes comparto.

      Responder
      • la nena contreras

        se ve buenisima . me gusto mucho . es nuestra realtad . bravisimo continua a tenernos informados , un gran abrazoooooooooooooo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: