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¿No hay marcha en Nueva York?

Debo confesar que la llegada al aeropuerto JFK de Nueva York no me pareció para nada especial y la terminal aérea no es ni la mitad de lo espectacular que me esperaba. De hecho, es mucho más bonito el aeropuerto de Miami que este por el que llegué a NY. Sin emabargo me dejé llevar por el espíritu turístico y, como todo el mundo, me hice un autorretrato junto a la multicolor manzana gigante de acrílico que adorna la salida de la terminal.
Estaba ingeniándomela para hacerme el autorretrato ya que Cristian, mi compañero, estaba entretenido haciendo otras fotos, cuando una “chinita” (digo chinita y quiero decir asiática, en realidad no sé de qué país era) muy amablemente se ofreció a tomarme la foto.
En ese momento, pensé que aparentemente otro mito acerca de New York y su gente empezaba a desmoronarse, eso de que la gente no es comunicativa o simpática con los extraños no parecìa ser una característica de la linda “chinita”, o ¿sería sólo por su nacionalidad y la pasión que sabemos tienen los orientales por hacer fotos de todo lo que sucede?
Pues bien, me quedaban aún 6 días para averiguarlo.
Cuando estaba planificando el viaje con Cristian, habíamos decidido que del aeropuerto al hotel nos iríamos en Air Train y Metro que era lo más económico según la información que conseguimos por internet. 7 dólares en total, contra los 51 de un taxi o los 37 de un microbús. Sin embargo, el cansancio de tener más de 24 horas sin dormir más lo tarde que llegamos por el retraso y la lluvia que caía en ese momento en la ciudad, nos hizo desistir y, más aún cuando consultamos a Lorraine, la chica del módulo de información del aeropuerto y al decirle que era la primera vez en New York, explayó los ojos y dijo:
-Si es su primera vez en New York, mejor tomen un taxi compartido.
Así lo hicimos, Lorraine nos dio el ticket y nos pidio que esperáramos a un lado por 10 minutos, mientras llegaba el chofer.
Los 10 minutos terminaron siendo 40, tiempo durante el cual estuve consultando con una chica que trabaja con Lorraine y que, según me pareció por su acento, es de Puerto Rico y habla perfecto castellano, no como dice la canción de Mecano:
“Más de 2 millones de hispanos que allí no hablan nada en cristiano”. De hecho, el conductor también hablaba españo aunque no tan bien como la chica y, para hacernos sentir aún más en casa, decidió montar en su minibús con capacidad para 11 personas, a 12 pasajeros.
-Cómo diríamos en Maracaibo, le comenté a una pareja de holandeses que llevaba al lado, él como que cree que esto es una licra”.
El vehículo se puso en marcha y como desde el últimos asiento que me tocó no era mucho lo que podía ver, comencé a escribir en ese momento estas crónicas con la parte uno: “Camino a Nueva York”.
Llegamos al hotel Thirty Thirty y allí estaba Julio en la recepción, un dominicano de lo más amable que inmediatamente se comunicó con nosotros en castellano y no dió una habitación un poco más grande que la que teníamos reservada. Ya aquí si es verdad que me olvidé de la canción de Mecano y más cuando la camarera que me atendió fue una lindas, simpática y sonriente camarera que tiene más de la mitad de su vida en NY y que se comunicó con nosotros en el mejor castellano.
Dejamos la maleta en la habitación y a pesar de lo tarde, de la lluvia pertinaz e impertinente que no parecía haberse enterado que era nuestra primera noche en la gran manzana y del cansancio decidimos salir, comprar un paraguas en la esquina y salir a recorrer las calles cercanas al hotel.
A eso de las 12 de la noche, luego de comer en un restaurant de comida rápida koreana donde probamos unos ricos y picantes alimentos hasta ese momento desconocidos para nosotros, exceptuando el tofu y los noodles.
Después, paseando sin rumbo definido, encontramos en una esquina un pequeño parque en la Madison Square, con una gigantesca cara blanca en el centro. Una hermosa escultura del catalan Jaume Plensa llamada Eccho y que había sido recientemente instalada en ese parquesito para el disfrute de quienes por allí pasean. En ese momento, me enteré por un cartelito puesto en la varanda del parque que allí hay una programación permanente de conciertos musicales gratuitos los días sábados y me hice la promesa de asistir el sábado siguiente para averiguar de qué iba la cosa. Claro, eso será si recuerdo cómo llegar al parque.
De allí, con los ardidos y al mismo tiempo mojados, decidimos regresar al hotel a tratar de descansar un poco pues eran ya más de 30 horas las que yo tenía sin dormir.
Así fue. Un baño con agua caliente y a la cama.

Escultura del catalán Jaume Plensa

Escultura del catalán Jaume Plensa

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Acerca de Blog de Golcar

Comunicador Social, nacido en Mérida, Venezuela. Actualmente, vivo en Maracaibo y tengo una tienda de mascotas.

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  1. HAY QUE DESTACAR QUE UNA COSA SON LAS OBRAS HECHAS POR EL HOMBRE DE CEMENTO Y CABILLAS Y OTRAS SON LAS OBRAS DE LA NATURALEZA HECHAS POR DIOS. DEBERIAS COMPARAR LA ESTATUA DE LA LIBERTAD CON LOS RAUDALES DE ATURES O CON LA GRAN MONTAÑA O CERRO AUTANA, SIN HABLAR DEL GRANDIOSO SALTO. QUE OPINAS?

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  2. Tengo una pregunta! Los holandeses te entendieron lo de que el dominicano creia que era una licra el minibus??? Que lindo Nueva York y su mezcla de culturas.. Traten de pasarla bien por favor!!

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  3. To be continue

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  4. NYC? Hora de comprar medias exóticas y “flips flops” en sale. A disfrutar!

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