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Música en la calle, gente amable, Boston es una ciudad que enamora con su historia y arte

Esta fotograf

Boston es una ciudad encantadora, mas tranquila que Nueva York pero con hermosa arquitectura tanto antigua como moderna. Su gente, que en un principio puede parecer recelosa, antipática o desconfiada, termina siendo amable, cortés y educada. Cuando uno se aproxima a un bostoniano, teme al principio, por la cara que pone, que puede ser alguien intolerante, xenófobo y con malas pulgas pero esa impresión desaparece inmediatamente, una vez que uno saluda y explica a que se debe que llamemos su atención. Entonces, por lo general la mirada tosca desaparece y los ojos se iluminan con una sonrisa y, con la mejor disposición, responden a todas nuestras preguntas.

 Eso lo pudimos constatar Cristian y yo cuando una mañana salimos a recorrer el down town. Primero tomamos un autobús desde la casa hasta la estación terminal de la línea naranja del metro, allí agarramos vía China Town. Al bajar en la parada del barrio chino, no teníamos ni idea de hacia donde agarrar para seguir el recorrido que nos había trazado Kachu con el objetivo de dirigirnos al muelle y al Quincy Market, así que optamos por lo mas fácil, preguntar a la primera persona que se nos atravesara en el camino. Lo hice y, una vez superada la gélida mirada inicial del bostoniano, amablemente nos dio todas las indicaciones para llevarnos a nuestro destino. Agradecimos la atención y comenzamos a caminar.

A los pocos metros nos llamó la atención una fachada antigua y al mirar hacia la parte superior descubrimos que era el Teatro de la Opera, entramos a preguntar si había algún montaje para estos dias y la taquillera muy amablemente nos indicó que la temporada empezaría unos días después de nuestra partida. Al consultarle si tendría información sobre qué espectáculos había en la ciudad me dijo que no pero, inmediatamente, una señora que estaba detrás de mi para ser atendida, terció en la conversación y me dijo:

-Por el Quincy Market hay un punto de venta de tickets donde pueden encontrar la guía de espectáculos y comprar allí mismo las entradas a mitad de precio.

Eso fue música para mis oídos. No conforme, la señora nos dio todas las señas para llegar al sitio. Cada momento que pasa, me enamoro mas de Boston.

Continuamos nuestro recorrido y me di cuenta en tomamos cerca de 20 minutos en caminar dos cuadras porque vi la hora en el reloj de la torre de una iglesia y cuando mire el otro reloj, dos cuadras mas allá habían transcurrido 20 minutos. Es que la ciudad es tan interesante y ofrece tanto qué ver que solo así se puede disfrutar.

Cuando nos íbamos acercando a Macis, escuchamos el sonido de un blues que venía de algún lugar y al mirar en la esquina a la derecha descubrimos una tarima con un morenota con vozarrón a lo Tina Turner cantando acampanada por dos músicos.

La cantante se llama DD Martín y hace excelentes covers de viejos y conocidos temas. Embobados por la extraordinaria voz de la Martín nos quedamos allí escuchando unas tres canciones. Cuando terminó me le acerqué para felicitarla, le pregunté si tenía discos y, allí mismo, terminé comprándole a DD Martín los dos CD autografiados con sus interpretaciones.

Seguimos camino al muelle, en frente al mercado Quincy conseguimos el puesto de información y venta de tickets del que nos habló la señora, paramos a preguntar y terminamos comprando entradas para esa noche para el musical Candide en el Teatro Huntington.

Pasamos el muelle, cruzamos un puentecito y llegamos frente a un moderno edificio que resultó ser la sede de la Corte y al frente, tomandose un café sentado en los bancos esperando a un amigo, se encontraba Derby, un joven con quien entable una amena conversacion sobre la ciudad y me hizo recomendaciones sobre qué sitios visitar. Hizo énfasis en que debia ir al Mueseo de Bellas Artes y a conocer el museo jardin con la Colección de Isabella, una filántropa de la ciudad que le dejó a Boston al morir su extensa colección de arte.

Como pueden ver en este link  donde hay un slide show de la visita al Museo de Bellas Artes de Boston, tomamos al pie de la letra su recomendación y al día siguiente estuvimos en el Museum of Fine Arts, disfrutando de la historia del arte universal desde la edad antigua hasta el Siglo XX. Pero me estoy desviando y debo terminar de contar el recorrido por las calles del centro de Boston.

Al regresar de la Corte por el mismo puente, continuamos caminando sin rumbo y llegamos a una hermosa fuente que junto con los chorros de agua que salen a ras del suelo en forma ascendente, bota humo. Alli, una linda niña jugaba en traje de baño con las saltarinas aguas.

En la estación South fuimos a parar a eso de las 3 de la tarde para comer un rico sandwich en Cosí, un sitio de comida rápida italiana con bastante sabor y diferente.

Luego del frugal almuerzo seguimos vagando por la urbe, pasamos frente a la Universidad de Boston, nos tomamos un café en Starbucks, uno de los tantos que se encuentran regados por todo Estados Unidos, y fuimos a disfrutar de la naturaleza en el Public Garden, con sus ardillas, patos, cisnes, sauces llorones, un hermoso lago e infinidad de bellísimas flores.

Al salir, parados frente al paseo Back Bay, revisando el mapa de la ciudad para ver como hacíamos para llegar al teatro en tren, nos sorprendió la voz de una joven señora que preguntaba a nuestras espaldas si nos podía ayudar.

-¿Como hacemos para tomar el tren hacia Huntington Theatre? Preguntamos.

Entonces ella nos explicó detalladamente cómo hacerlo y nos puntualizó que en realidad no era tan lejos y que si queríamos podíamos ir caminando ya que era un bonito paseo por el boulevard de Back Bay, luego al llegar al edificio Prudential, debíamos atravesar su centro comercial y salir a donde se encuetra una hermosa fuente para después pasar junto a un inmenso espejo de agua que se ubica frente a una gran e imponente iglesia.

La dama, vestida de rojo, se llama Rebecca y resultó trabajar con una compañía de turismo que organiza tours a pie por Boston. Como iba en la misma vía que nosotros, nos acompañó un largo trayecto a través del boulevard. Mientras caminábamos, me contó que toda el área por donde pasábamos era hace muchos años una ciénaga y que tardaron cerca de 7 años en rellenarla con tierra y materiales traídos de pueblos cercanos, en el siglo XIX.

Hasta hace unos 30 años, la zona no le interesaba a nadie, según me explicó Rebecca, pero desde entonces el boulevard ha adquirido valor y sus casas ahora se cotizan a elevadisimos precios.

-En realidad, yo vivo aquí porque compré cuando no valía mucho la zona, de no ser así, actualmente no podría comprar por acá. Dijo.

Continuamos hablando todo el trayecto de su trabajo, del mio, del clima que justo ese día sería el último día de calor y que a partir del siguiente empezaría a refrescar y parece que acertó pues el frío del 15 y 16 de septiembre fue bastante fuerte. También conversamos sobre perros pues Rebecca resultó ser aficionada a los cánidos y conocer bastante de razas.

Al llegar a la esquina de su casa nos despedimos y le agradecí su amabilidad y simpatía. Cristian y yo continuamos rumbo al Huntington Theatre.

Por fin, luego de mucho caminar y preguntar llegamos a tiempo a la función de Candide. Al principio, al ver que llegaban muchos estudiantes y que la compañía de teatro Huntington es residente de la Universidad de Boston, temí se tratara de teatro universitario, pero al no mas comenzar la pieza entendi que se trataba no solo de teatro profesional, sino de excelente calidad.

La obra basada en la novela “Candide, ou l’optimisme” de Voltaire con Música de Leonard Bernstein, es una adaptación hecha por la ganadora de un Tony, Mary Zimmerman, quien además dirige el montaje que cuenta con la soprano Lauren Molina en el papel de Cunegonde, Geoff Packard como Candide y Larry Yando quien interpreta a Pangloss y tiene otros roles a su cargo.

Los actores son acompañados por una orquesta de 14 músicos.

El montaje es limpio, con excelente vestuario e ingeniosa utilización de diversos dispositivos escénicos que le dan dinamismo y movimiento a la obra.

El tema es sobre el absurdo y arraigado optimismo del maestro Pangloss quien considera que todo tiene una razón de ser y que este es el mejor mundo de todos los mundo posibles. En una especie de fatalismo en el que todo lo que sucede es lo mejor que puede pasar. En medio de este planteamiento filosófico los protagonistas padecen mil y un avatares y sufrimientos en la incansable búsqueda de consumar de una vez por todas su amor, casándose como siempre lo han deseado.

 Al final, luego de casi dos horas de divertimento, la pieza lo deja a uno con un grato sabor de boca, con la satisfacción de haber participado de un montaje ingenioso, con buena dirección y excelente interpretación de los actores tanto en el canto lírico como en la actuación.

Al salir de Candide, nos encontramos con Grace y Kachu en un punto de la via y seguimos juntos hasta la casa.

Al dia siguiente, Grace nos consiguió unos pases para el Museo de Bellas Artes y hacia allá nos fuimos como a las doce del día.

Siete horas duro la visita al Museum Of Fine Arts, MFA, siete horas en las que no tuvimos chance de apreciar todas las salas y obras, entonces comprendí que Derby tenía razón al compararlo con El Prado de Madrid. El MFA, es un poco mas pequeño pero cuenta con una inmensa e interesante colección en la que uno hace un profundo recorrido por la historia universal del arte. Lo único malo de la visita al museo es la traducción al castellano de la audio guía que está narrada por un boricua que no aprendió a diferenciar la “L” de la “R” lo que hace que uno opte por la narración en inglés en lugar de la detestable locución del puertorriqueño.

Por lo demás la visita se disfruta desde el comienzo hasta el final, los guardasalas y toda la gente que trabaja en el museo en general, son amables, simpáticos y prestos a ayudar en cualquier ocasión, lo cual no es muy común en estos sitios en donde casi siempre se consigue gente mal encarada.

Esas siete horas fueron tan nutritivas para mi que solo al salir me di cuenta que no había almorzado y eran las siete de la noche. En el estómago solo tenía unos huevos a la ranchera y arepas que preparé para el desayuno como a las 9 y media de la mañana.

 Así que, cuando íbamos camino al metro, conseguimos un sitio de comida persa llamado Moby Dick donde nos comimos un delicioso pollo al curry sobre arroz, con una crema de garbanzos y ensalada de vegetales y jugo de manzana. La cocina la hace la dueña del local quien trabaja allí con su esposo. Ambos son nativos de Irán y él comento, cuando supo que somos venezolanos, que considera que Chávez y Ahmadineyad son la misma cosa, tiranos que quieren mantener al pueblo en la pobreza para tenerlos siempre sometidos. No comment.

Junto con algunas fotos del paseo por Boston, dejo un link con el slide show en el que recorro las diferentes salas del museo donde encontramos a los maestros holandeses, franceses, italianos, arte funerario egipcio, arte norteamericano, asiático y, lamentablemente, faltan los españoles pues a esa sala no pude entrar porque daban una fiesta privada que, justamente empezó, cuando iba a iniciar mi visita por esa área, asi que me quedó como tarea pendiente.

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Acerca de Blog de Golcar

Comunicador Social, nacido en Mérida, Venezuela. Actualmente, vivo en Maracaibo y tengo una tienda de mascotas.

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  1. Maria Fernanda Rojas Esquerre

    Me enamoré de Boston como se enamora uno del pretendiente amable y decente, educado y sonriente. Grace dice con celos que yo amo Nueva York y tiene razón, lo que pasa es para mi la Gran Manzana era un anhelo, un amor que a ratos parecía imposible, el chico rudo, en moto, chaqueta de cuero y mala reputación que dudas mucho que voltee a verte y un día te mira y, a pesar del letrero de PELIGRO NO PASE, te atrapa… ahora si le digo algo Golcar, me quito el sombrero ante esa forma suya de ir por la vida hablando hasta con las piedras!!!!! Increíble que le rinda el tiempo además para conocer alguna ciudad si se sabe la vida de cada transeúnte con el que se cruza… que Dios le bendiga esa lengua!

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  2. Pingback: Música en la calle, gente amable, Boston...

  3. Lala de Balestrini

    Ah no, pues era lo que faltaba que encima que me hizo sentir la persona mas inculta del mundo con este post también los comentarios fueran en inglés, no le digo yo, que se las quieren tirar de vivos con los ignorantes

    Responder
  4. Creo que ahora lo que les falta es una experiencia en el campo del Midwest. ;). I already have something planned, so you can have some entertainment sans high culture and Leonard Bernstein! Other than that, just ask, because I am well-connected in the city and fine arts. Boston sounds lovely, and the company you keep, delightful.

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