Canal RSS

“Por estas calles” – “A mi hermano lo mataron” – ‎#FuerzaOneChot

Publicado en

Esta historia puede escribirse de atrás para adelante o de adelante para atrás. Puede empezar en 1992 con “Por estas calles”, la telenovela de RCTV original de Ibsen Martínez, que nos retrataba descarnadamente como país perfectamente resumida en la canción de Yordano, pasar por el video del presidente con el niño de dos años que en cadena nacional desnuda con dos frases una realidad

@Taru_Small: Aquí una imagen para la reflexión sobre el caso de #OneChot (Tomado del Twitter)

del país cuando dice (A mi hermano) “Lo mataron” y más adelante agrega: (Mi mamá) “No tiene casa” y terminar con la tragedia vivida por OneChot al ser víctima de un asalto.

Pero el orden puede ser inverso. Al final, el resultado va a ser el mismo: Una historia de violencia, dolor, impunidad, impotencia… ¿Resignación?

Hoy nos despertamos con la terrible noticia de que el creador Juan David Chacón, “OneChot”, se encuentra recluido en el área de cuidados intensivos de una clínica luego de que en la madrugada recibiera un disparo en la cabeza para robarlo.  La noticia rodó velozmente por las redes sociales y llegó a ser “trending topic” mundial en pocas horas. El país y el mundo se conmocionaron con lo sucedido. Su video “Rotten Town” con una importante carga de violencia pareció convertirse en una premonición.

Mientras tanto,  en los medios oficialistas pasan el 27 y 28 de febrero recordando los terribles sucesos del Caracazo. Programa tras programa se dedican a mostrar las violentas escenas de la locura que durante dos días invadió a la capital del país cuando la gente en una especie de arrebato colectivo se lanzó a las calles a saquear, robar, en un desenfreno nunca antes conocido y los medios policiales del Estado a reprimir de manera implacable y violenta, dejando como saldo innumerables muertos y heridos que al día de hoy claman por justicia, y cuantiosas pérdidas económicas para todos los sectores del país.

Todo lo que se ve en la pantalla oficial solo tiende de manera indirecta, algunas veces, y completamente explícita, en otras, a tratar de justificar el robo, el saqueo y la violencia, amparados en el hambruna que vivían los sectores más desposeídos del país. Es el discurso que hemos venido escuchando desde los altos estratos del poder desde hace 13 años. Abiertamente o entrelíneas nos dicen: “Si tienes hambre, roba”.

Allí vi a una Vanessa Davies que se ponía las manos en la cara para con gran dolor decir que lo del “Caracazo” son recuerdos que no quiere recordar. Y a un Mario Silva escandalizado porque a un compañero de trabajo suyo lo botaron porque se robó en ese entonces 20 kilos de carne y los escondió en el sótano del edificio de su lugar de labores.

Pero por ningún lado vi que se pusieran las manos en la cabeza en muestra de horror por la terrible historia del niño de dos años que desencaja por completo al presidente cuando le dice que a su hermano “lo mataron”. Para esos medios parece que no existió la historia. Chávez tartamudeó, perdió el hilo de lo que decía, evidentemente estaba en shock por lo que acababa de escuchar de la inocente boca infantil que comentaba que a su hermano lo mataron con la misma naturalidad que podría contar que se acababa de comer un caramelo.

Chávez trata de recomponerse. Sabe que está en cadena nacional y como buen showman, animando un evento electorero, debe cumplir a cabalidad la manida frase “El show debe continuar”. Endereza el capote y sale del trance, pero al país le quedo clavada en el alma la imagen de la criatura, que, no conforme, mas adelante complementa diciendo que su mamá “no tiene casa”.

Esto conmovió al país. Bueno, a parte del país porque para los medios oficiales la “anécdota” no sucedió. Como no sucedió el disparo dado en la cabeza  a “OneChot” para robarlo. Para estos medios solo existe por estos días el “Caracazo” y el cáncer de Chávez.

A la enfermedad del presidente le han dedicado incontables horas de programación, incluyendo cadenas de medios, y shows montados muy por el estilo del visto en televisión hace poco cuando murió el dictador Coreano. La despedida de Chávez para someterse a operación de la lesión en Cuba fue la única noticia importante para los medios del Estado.

Sin duda, el cáncer del presidente puede ser muy lamentable para muchos, pero ese es un hecho “natural”, inevitable. Es una enfermedad que debe ser tratada, nada más. La muerte del hermano del niño del video, el disparo en la cabeza del artista, el niño que asustado por disparos corre a esconderse en su rancho y allí, aterrorizado, lo alcanza una bala y lo mata, eso, no es “natural” aunque de tanto vivirlo pareciera serlo. Eso es responsabilidad del Estado. Un Estado que, al decir de algunos, propicia, alcahuetea y aúpa la violencia porque un pueblo sometido por el miedo es mucho más difícil que reaccione a la realidad que lo abate y más fácil de controlar.

La violencia se nos ha hecho tan cotidiana que ya deja de ser noticia. Los medios no se dan abasto para detallar los casos, los ciudadanos que mueren terminan siendo solo un guarismo que engrosa una cifra semanal. 50, 75, 83 muertes el fin de semana son los titulares habituales. Ya las víctimas de la violencia no tienen nombre, se hace imposible nombrarlas. Solo cuando sucede a alguien como al  cantante de reggae, a un personaje público o cuando la violencia del hecho traspasa los límites del realismo mágico o de lo real maravilloso, un caso particular es destacado.

En estos 20 años transcurridos desde que la telenovela “Por estas calles” nos diera una bofetada como país al mostrarnos la realidad de los barrios y de la pobreza en Venezuela, lo único que ha cambiado es el número de víctimas al mes que aumenta sin parar, el nivel de la agresividad con la que se acometen los hechos delictivos, la edad de quienes ejecutan los asesinatos y robos que cada vez son menores. Entonces, veo el video de OneChot, escucho la canción de Yordano que cada día tiene más vigencia y lo único que puedo hacer es mirar al cielo, rezar porque los míos lleguen salvos a casa cada tarde e implorar porque, algún día, algo pase…

Acerca de Blog de Golcar

Comunicador Social, nacido en Mérida, Venezuela. Actualmente, vivo en Maracaibo y tengo una tienda de mascotas.

»

  1. Margarita Liscano

    Creímos que la barbarie pasaría rápido, aún esperamos por ello, los enajenados sigue ahí y nosotros soñando con un milagro del cielo o la justicia extrajera.

    Responder
  2. Que más tendremos que sufrir los venezolanos para darnos cuenta no es que vamos a un precipicio sino que ya vamos cayendo en él, pero que habrá una saliente para apoyarnos, solo depende de nosotros mismos para hacerlo, creo que la canción de YORDANO LO RESUME TODO

    Responder
  3. Bibiana Balestrini de Osorio

    Como dijo Bob Marley: Cuantas muertes serán necesarias para darnos cuenta de que han sido demasiadas? Solo una muerte al año en manos de la delincuencia ya deberIa ser indignante, cuanto mas cuando vamos desensibilizándonos y solo vemos una cifra (por cierto cada vez mas alta) de los asesinatos por fin de semana o por día… Me niego a creer que ese es el camino!! Tengo fé en que esta sociedad pueda ir recomponiéndose aunque eso no le devuelva la vida a toda esa gente, aunque todos esos años de vida potencialmentte perdida no se. Recuperen jamâs! No podemos permitir que nuestros jóvenes sigan muriendo de esa manera porque en su mayoría son jóvenes que mucho podrIan dejarle al país, que están plenos de vida, de sueños y a veces de hijos, que tendrán un futuro mas lùgubre por el principal hecho de quedar huérfanos a temprana edad,…

    Responder
  4. Es muy triste y lamentable todo esto, y mas triste aun lo que ocurre aquí en Mérida, el Gobernador en vez de atacar la delincuencia como debe ser, se gasta l dinero en hacer propaganda en la prensa y en trípticos que reparten en la calle de que debe hacerse para evitar que lo atraquen y como debe comportarse ante un secuestro, cuando debería ocuparse de resolver de verdad el problema de la “sensación” inseguridad.

    Responder
  5. Lala de Balestrini

    Tiene razón Golcar, aquí lo único que le interesa al gobierno es el pan y circo que montan cada vez que quieren ellos hacerle creer al País que todo marcha a la perfección, y vamos directo “al mar de felicidad” lo demás no es nada, es puro cuento de los majunches para desestabilizar al gobierno, las muertes todas las semanas, los robos, los secuestros , que importan mientras ellos están bien protegidos con todos los guardaespaldas que nosotros tenemos que pagarles, porque es con lo nuestro que se pagan, ellos andan felices pregonando todas las “bondades” que tenemos los venezolanos y repartiendo limosnas a todos los vendidos que por tres lochas están callados esperando las migajas, pero Gracias a Dios y a la Virgen ya vimos la luz después del tunel pronto salimos de esto, todos a votar el 7 de octubre es una obligación de todos los que queremos una patria libre y para los venezolanos

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: